El Servicio Geológico Colombiano (SGC) confirmó este jueves que el volcán Puracé, ubicado en la cadena de Los Coconucos, mantiene su estado de alerta Naranja tras registrar en los últimos días los parámetros de actividad más elevados de su historia instrumental, con emisiones de ceniza que ya impactan a comunidades aledañas.
De acuerdo con el boletín oficial, la entidad científica detectó tres emanaciones de ceniza entre la tarde del miércoles y hoy, al advertir que la columna más alta alcanzó los 3.250 metros sobre la cima del coloso, mientras que los flujos de dióxido de azufre (SO₂) arrojaron una medición de 760 toneladas diarias que se dispersan hacia el noroccidente.
Los habitantes de las veredas Cristales, Campamento y 20 de Julio, así como del casco urbano del municipio de Coconuco, reportaron caída de ceniza y percepción de ruidos, según informaron vigías comunitarios al SGC.
En el plano sísmico, el monitoreo reveló un predominio de señales vinculadas al movimiento de fluidos en los conductos internos del volcán, en particular tremores localizados a menos de un kilómetro bajo el cráter.
Además, se registró un sismo de magnitud 2,3 en la escala local, con epicentro a ocho kilómetros al noreste del cráter y nueve kilómetros de profundidad. El resto de la actividad telúrica se concentró bajo el cráter del vecino volcán Piocollo, entre uno y dos kilómetros de profundidad.
El SGC advirtió que «los valores que se vienen registrando instrumentalmente en el volcán durante los últimos días son los máximos alcanzados, superando ampliamente los calculados en las líneas base de comportamiento», lo que representa, según la entidad, «una alteración importante en su dinámica».
Paralelamente, persisten el lento proceso de deformación del suelo en el sector comprendido entre los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga, y el ascenso en las concentraciones de dióxido de carbono (CO₂) en el terreno. Los niveles de SO₂ se mantienen por encima del promedio conocido para este volcán. No obstante, la plataforma satelital Mirova no reportó anomalías térmicas en el fondo del cráter.
Ante el escenario, el SGC reiteró su llamado a la población para que evite difundir información sobre la actividad del coloso si esta no proviene de fuentes oficiales como el propio Servicio Geológico o las entidades del Sistema Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres.
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