La Consejería para la Paz y el Posconflicto de Santa Marta, calificó como «indignante» el comunicado del delegado del gobierno nacional y aseguró que el proceso de paz «fracasó en sus manos». El espacio socio jurídico creado para las Autodefensas de la Sierra Nevada terminó siendo un total fracaso.
La publicación de un comunicado de Oscar Mauricio Silva, delegado del Gobierno Nacional para los diálogos con las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), provocó una fuerte reacción de la alta consejera para la Paz y el Posconflicto de Santa Marta, Jennifer Del Toro, quien responsabilizó al exfuncionario por el fracaso del proceso adelantado en la Sierra Nevada.
En el documento, Silva aseguró que este proceso demostró la esencia de la construcción de la paz en la convergencia de voluntades para lograr el desescalamiento de la violencia, el tránsito del grupo armado ilegal a la vida civil y las transformaciones territoriales para ampliar las oportunidades de la Sierra Nevada y su inclusión en el Estado Social de Derecho.
“Estas iniciativas tuvieron dos resultados: Primero, le devolvieron el poder a las comunidades, perdido por tantos años de gobernanza criminal y segundo, dotaron al Gobierno Nacional de herramientas para movilizar al estado colombiano en favor de las comunidades de la Sierra”, se lee en un aparte del comunicado de Silva.
REACCIÓN DEL DISTRITO
La respuesta de Jennifer Del Toro, alta consejera para la Paz y el Posconflicto de Santa Marta, no se hizo esperar. A través de un extenso pronunciamiento, calificó como «indignante» el comunicado del delegado y aseguró que el proceso de paz «fracasó en sus manos».
«Era su responsabilidad, y debe rendir cuentas de ello a Santa Marta, a la Sierra Nevada y a sus comunidades campesinas e indígenas», manifestó la funcionaria distrital.
Del Toro sostuvo que Silva tenía dos responsabilidades fundamentales encomendadas por el entonces presidente Gustavo Petro: lograr la desmovilización o sometimiento a la justicia de las ACSN y promover una transformación integral del territorio mediante inversiones para la reparación de las víctimas y la superación de la pobreza. Según afirmó, ninguno de esos objetivos se materializó.
La alta consejera aseguró que el único resultado concreto de la gestión fue la suspensión de las órdenes de captura contra los máximos responsables de esa organización ilegal y cuestionó la metodología con la que, según ella, se condujeron los diálogos.
«El diálogo sociojurídico a su cargo no tuvo ningún método y no fue capaz de construir canales entre los ministerios y las comunidades. Nunca consiguió que ningún ministro viniera a la Sierra», expresó.
En su pronunciamiento, Del Toro también criticó la ausencia de mecanismos independientes de verificación de los acuerdos, la falta de respuestas frente a hechos de violencia ocurridos durante el proceso. “El comisionado de paz y el señor Silva nunca se pronunciaron por los casos de castigos extrajudiciales, las mal llamadas «limpiezas sociales», asesinatos selectivos, extorsión, ni en el horrible suceso de Mingueo donde fue decapitado un menor de edad”, enfatizó.
CLAMOR AL NUEVO GOBIERNO
La funcionaria agregó que durante los dos años del proceso, el gobierno del alcalde Carlos Pinedo respaldó la política de paz del Gobierno Nacional y presentó recomendaciones para fortalecer la estrategia, entre ellas el aumento de la presencia institucional y de seguridad, la implementación de mecanismos internacionales de verificación y una mayor coordinación entre el Gobierno Nacional y las comunidades de la Sierra Nevada.
Finalmente, Del Toro afirmó que el balance deja «un conflicto armado agudizado» en la Sierra Nevada y expresó que la administración distrital está dispuesta a participar en una evaluación de la experiencia y a establecer canales de trabajo con el gobierno del presidente electo, Abelardo De La Espriella, con el propósito de retomar esfuerzos para construir condiciones de seguridad y paz en el territorio.

