Por:
MARÍA DEL PILAR
TORRALVO VILLERO*
Todos los que tuvimos la posibilidad de tener una actitud frente a la pandemia que cobro cantidad de vidas y sigue cobrando estados emocionales aún hoy, somos conscientes que un evento de tal magnitud dejo aprendizajes que cambiaron nuestra zona de confort a la fuerza.
Todo estaba dándose en lugares y mentes de forma diferente para cada uno, pero con el esquema de una seguridad que se quebrantó en segundos.
Pero como lo que nos ocurre o lo que vivimos siempre tiene dos caras, nada de tibieza, dos caras o dos caminos, o dos líneas como se quiera llamar, hay libertad para ello y esas dos líneas son la positiva o la negativa.
Siempre estimularé para revisar cada situación desde lo positivo, ya que la flexibilidad psicológica nos enseña a aceptar pensamientos y emociones difíciles en vez de luchar contra ellas, porque nos generan desgaste emocional debilitando nuestra capacidad de pensar.
Hoy cuando como adultos nos enfrentamos a vivir situaciones que nos pueden hacer pensar que somos los únicos que la vivimos, y que no encontramos salida para obtener resultados positivos, me permito decirles que, si es posible crear una nueva forma de manejar situaciones que se ven como problemáticas, ya sea en escenario personal, familiar, profesional, laboral etc.
Lo primero es tener consciencia que todos tenemos la capacidad de gestionar pensamientos y emociones bajo un marco claro de resiliencia, gratitud y autocompasión.
Además, la escucha activa o empática y la creación de espacios seguros en pareja, trabajo, familia, es de construcción permitiendo que valoremos nuestra estabilidad emocional sobre dramas que nos consumen energía, que es necesaria para gestionar criterios sanos de vida.
Cuando cada situación “problemática “la analizamos objetivamente nos podemos percatar de la ausencia de responsabilidad, de criterios propios que debemos respetar, del autosabotaje, de la falta de auto compromiso y pare de contar de la falta de amor y comprensión para nosotros mismos.
Frente al anterior panorama es factible decir que no es la ausencia de problemas, es la actitud de crear una estrategia, que nos pueda acompañar para no vivir a merced del piloto automático que nos puede hacer colocar en último lugar en el viaje que emprendemos de vida.
Hoy es un día nuevo, un cheque como le escuche a alguien de 24 horas, una página en blanco como suelo decir, es la gran oportunidad que tenemos todos de empezar por el principio y el principio somos cada uno de nosotros como adultos responsables y con la gran pregunta que debemos hacernos ¿cuál es nuestro propósito de vida? ¿Para qué existimos?, escribiendo desde el ser consciente me permito decirles, no estamos para ser la prolongación de alguien en un juego que implique dramas que nos restan la posibilidad de ser nosotros como protagonistas de nuestra propia historia, amarnos cada día más, implica dejar atrás una versión que nos estimulaba a compararnos con estándares preconcebidos que nos alejaban de experimentar esa Paz interior que cada uno realmente quiere experimentar desde una congruencia en nuestras acciones y claro está con una consciencia plena.
Entonces la invitación es a cada día ser más consciente de nuestras acciones, alejarnos del drama, darle las gracias al piloto automático por todo lo que nos enseñó y que nos permitió valorar nuestra nueva versión, construir criterios objetivos de vida, respetarnos desde nuestra esencia, tomar el control de nuestros pensamientos, reacciones, emociones, sensaciones, sentimientos, palabras, acciones y por ende de las decisiones que tomemos en favor de nuestro bienestar y salud mental. * Psicóloga, egresada de la Universidad del Norte.

