El Vaticano confirmó que el próximo sábado, 26 de abril, se llevará a cabo la ceremonia fúnebre para que el mundo dé su último adiós al papa Francisco.
Los actos funerarias se cumplirán sobre las 10 de la mañana (3 de la mañana, hora colombiana) en la plaza de San Pedro, a cargo del decano del Colegio Cardenalicio, Giovanni Battista Re, con algunos cambios a las tradicionales costumbres exequiales de sus antecesores.
La voluntad del papa Francisco fue no ser sepultado en la solemne basílica de San Pedro ni en las tradicionales Grutas Vaticanas, sino que, inspirado por la humildad, su deseo fue ser enterrado en la basílica romana de Santa María La Mayor, donde iba frecuentemente a rezar antes de sus viajes papales.
Adicionalmente, el 24 de noviembre de 2024, el propio sumo pontífice aprobó una nueva edición del “Ordo Exsequiarum Romani Pontificis”, el documento que regula el rito fúnebre de un obispo de Roma.
En esta edición, el Papa Francisco sustituyó el uso de tres ataúdes (ciprés, plomo y roble) y el catafalco (plataforma elevada donde se expone el cuerpo) por un ataúd de madera con interior de zinc que permanecerá en un féretro abierto, sin uso de catafalco ni báculo papal.
El velatorio será en el lugar donde fue su residencia durante el pontificado, la Capilla de la Domus Sanctae Marthae, no en el Palacio Apostólico donde acostumbra a ser.
Normalmente, en la muerte de un pontífice, se verificaba con un ritual en el que el Camarlengo (alto funcionario eclesiástico que se encarga de la iglesia católica cuando no se ha designado Sumo Pontífice) golpeaba su frente con un pequeño martillo de plata, llamándolo por su nombre de bautismo tres veces, pero esta tradición también fue eliminada.
Pese a la sencillez de la ceremonia, sorprende la gran presencia de jefes de Estado y líderes internacionales que ya está confirmada: entre los que ya anunciaron su asistencia están los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, junto a su esposa Melania; de Francia, Emmanuel Macron; de Ucrania, Volodímir Zelenski; los reyes de Bélgica; y los de España, Felipe y Letizia.
Italia declaró cinco días de luto que se cumplen justo el sábado, día del sepelio.
La próxima semana, cuando ya hayan concluido todos los ritos fúnebres, inciará el cónclave, con todos los cardenales que hacen parte del Colegio Cardenalicio.
LA VOLUNTAD DEL PAPA
El Papa Francisco dejó escrito antes de morir un testamento en el que expresa su deseo de ser enterrado en el nicho de la nave lateral entre la Capilla Paulina y la Capilla Sforza de la Basílica Papal de Santa María la Mayor, y pide que su sepulcro esté «en la tierra», que sea «sencillo», sin decoración, y con la única inscripción «Franciscus».
«Sintiendo que se acerca el fin de mi vida terrena y con viva esperanza en la Vida Eterna, deseo expresar mi voluntad sólo respecto al lugar de mi sepultura», señala el Papa en el documento, difundido este lunes por la Oficina de Prensa de la Santa Sede, tras la muerte de Francisco a causa de un ictus.
Según expresa Bergoglio, siempre ha «confiado» su vida y su ministerio sacerdotal y episcopal «a la Madre de Nuestro Señor, María Santísima». Por ello, pide que sus restos mortales «descansen en espera del día de la resurrección en la Basílica Papal de Santa María la Mayor».
«Deseo que mi último viaje terrenal concluya precisamente en este antiguo santuario mariano donde fui a orar al inicio y al final de cada Viaje Apostólico para confiar con confianza mis intenciones a la Madre Inmaculada y agradecerle su cuidado dócil y maternal», subraya.
Además, solicita que su sepulcro sea preparado en el nicho de la nave lateral entre la Capilla Paulina (Capilla de la Salus Populi Romani) y la Capilla Sforza de la citada Basílica Papal.
También detalla que «el sepulcro debe estar en la tierra; sencillo, sin decoración particular y con la única inscripción: Franciscus».
En cuanto a los gastos para la preparación de su entierro, explica que «serán cubiertos por la suma del benefactor» que ha dispuesto trasladar a la Basílica Papal de Santa María la Mayor y de la que dice haber dado las «instrucciones oportunas a Mons. Rolandas Makrickas, Comisionado Extraordinario del Capítulo Liberiano».
«Que el Señor les dé la recompensa merecida a quienes me amaron y seguirán orando por mí. El sufrimiento que se hizo presente en la última parte de mi vida fue ofrecido al Señor por la paz en el mundo y la fraternidad entre los pueblos», concluye.
EL CATAFALCO
El Vaticano difundió ayer las imágenes del papa Francisco, fallecido este lunes 21 de abril a los 88 años, en el féretro de madera en la capilla de la que fue su residencia, la Casa Santa Marta. El papa descansa sobre un féretro de madera forrado de terciopelo rojo con una casulla púrpura y una mitra blanca y en las manos lleva un rosario.
Las imágenes pertenecen al momento de la contratación de la muerte y se observa a muchos de los cardenales presentes en Roma, que acudieron a la capilla, además de estar rodeado de sus colaboradores.
Los cardenales presentes en Roma se reúnen hoy en la primera congregación, las reuniones de los religiosos tras la muerte del papa Francisco, para definir los primeros detalles, como las modalidades del traslado del cuerpo o la fecha del funeral.
“La primera reunión tendrá lugar en el Aula del Sínodo. Invito cordialmente a los cardenales mayores de 80 años a participar en estas Congregaciones Generales preparatorias, aunque, como se establece en el n.º 7 de la Constitución Apostólica, tienen libertad para participar o no”, se lee en la carta que el decano del colegio cardenalicio, Giovanni Battista Re, envió a los purpurados tras la muerte del pontífice.
Las congregaciones son las reuniones que preceden al cónclave y donde se deciden algunos pasos posteriores. Hoy con total seguridad se podrá conocer la fecha del funeral, que tendrá lugar previsiblemente entre el viernes y el domingo según la legislación vigente vaticana.
También se confirmará el traslado del cuerpo a la basílica de San Pedro, para que los fieles le rindan homenaje, que casi seguro será este miércoles, 23 de abril, según anunció la oficina de prensa del Vaticano.

