Un mes después de la tragedia aérea en Puerto Leguízamo (Putumayo), la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) presentó este jueves los primeros hallazgos sobre el accidente del avión Hércules C-130 que dejó 69 muertos y 57 heridos.
El informe preliminar, expuesto por el coronel Luis Fernando Giraldo Escobar, director de seguridad operacional de la FAC e investigador líder del caso, señaló que la aeronave no presentaba fallas técnicas previas y contaba con certificaciones vigentes de aeronavegabilidad.
Según señaló el coronel en rueda de prensa, en los registros revisados, no existían anotaciones de mantenimiento que restringieran su operación.
De acuerdo con la reconstrucción del vuelo, el siniestro ocurrió apenas segundos después del despegue. La aeronave impactó árboles ubicados en la trayectoria de salida de la pista, lo que habría provocado una pérdida de potencia en al menos dos de sus motores y afectado el control del avión.
“Cuatro segundos después del despegue la aeronave impactó tres árboles (…) lo que generó pérdida de potencia en los motores uno y dos”, explicó Giraldo.
El análisis técnico indicó que el impacto con estos «obstáculos» generó una afectación “aerodinámica en el ala izquierda”, lo que llevó a un viraje muy pronunciado y la posterior pérdida de control. El avión permaneció en el aire cerca de 36 segundos antes de estrellarse a unos dos kilómetros de la pista.
Pese a estos hallazgos, la FAC insistió en que aún no es posible establecer una causa definitiva del accidente. Además, enfatizó en que, por ahora, el informe no atribuye responsabilidades ni concluye si hubo error humano, fallas operativas o factores adicionales.
“No sería responsable afirmar en este momento qué causó el accidente. Este es un informe preliminar y la investigación continúa”, reiteró el oficial.
Según el informe, el peso de despegue, estimado en 133.000 libras, se encontraba dentro de los límites permitidos para las condiciones del aeródromo, descartando, por ahora, una sobrecarga como factor determinante.
Si bien, las primeras hipótesis de la FAC apuntan a un choque con árboles, el informe entregado por el coronel señaló que no hubo reportes previos dentro del sistema de seguridad de la FAC que alertaran sobre la presencia de árboles o similares como riesgo para las operaciones en ese aeropuerto.
Sin embargo, como medida inmediata, la Fuerza Aeroespacial recomendó restringir los despegues en la pista desde donde ocurrió el accidente hasta que sean retirados los obstáculos, y coordinar con las autoridades locales la intervención de las zonas aledañas al aeródromo.
El informe se conoció luego de que la FAC confirmara días atrás que la aeronave accidentada no estaba asegurada y que solo una parte de la flota cuenta con pólizas vigentes, mientras la Contraloría advirtió de riesgos fiscales por esta situación.
Además, el accidente ocurrió en un contexto de limitaciones operativas, pues según información suministrada por el Ministerio de Defensa, actualmente la flota Hércules del país funciona con apenas dos aeronaves disponibles, mientras otras permanecen en mantenimiento, luego de ser retiradas a pocos días del siniestro.
/Colprensa.

