El Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella levantó la suspensión general de los permisos para el porte de armas de fuego en Colombia, una medida que, según el mandatario, busca modificar la política que durante años restringió el porte legal de armas mientras los grupos criminales continuaron accediendo a armamento de manera ilegal.
“Firmé el decreto que levanta la suspensión general de los permisos para el porte de armas de fuego en Colombia”, anunció De la Espriella a través de sus redes sociales.
El presidente aclaró que la decisión no significa que se permita el porte indiscriminado de armas en el país. De acuerdo con su explicación, continuarán vigentes los controles, requisitos y permisos establecidos por las autoridades competentes.
“Esto NO significa porte indiscriminado. Se mantienen controles estrictos, requisitos y permisos de las autoridades competentes. Lo que termina es la suspensión general que convertía la prohibición en regla”, señaló.
Gobierno reporta más de 15.000 armas incautadas
Para sustentar la decisión, el mandatario presentó cifras de incautaciones realizadas por la Fuerza Pública entre el 1.º de enero y el 3 de septiembre. Según los datos entregados por De la Espriella, durante ese periodo fueron incautadas 15.700 armas de fuego. De ese total, 14.179 estarían relacionadas con la comisión de delitos.
El presidente también informó sobre armas presuntamente vinculadas con diferentes organizaciones armadas ilegales. Según las cifras divulgadas, 980 armas estaban relacionadas con disidencias, 551 con el Clan del Golfo y 339 con el ELN.
En el caso de las armas asociadas a las disidencias, el Gobierno señaló que se encontraron 380 fusiles y 65 morteros calibre 60 milímetros. “Ese es el poder de fuego que el Estado tiene que perseguir y destruir”, afirmó el presidente.
/blu radio

