La Procuraduría advirtió problemas en la prestación del Programa de Alimentación Escolar en Fusagasugá y Soacha, Cundinamarca, relacionados con la calidad de los alimentos, la entrega de raciones y las condiciones en que se presta el servicio a los estudiantes.
Según el Ministerio Público, el caso de mayor interés es Fusagasugá, donde el programa llega actualmente a 13.256 estudiantes.
Allí, las verificaciones realizadas en instituciones educativas y lugares de almacenamiento detectaron alimentos que no cumplirían con las condiciones previstas, modificaciones de los menús y entregas incompletas.
Las irregularidades llevaron a la adopción de medidas de mejora en los colegios y a la apertura de un proceso sancionatorio contra el operador que prestaba el servicio, por presuntos incumplimientos relacionados con las condiciones técnicas de los alimentos y los tiempos establecidos para las entregas.
En respuesta a dicha sanción, la Alcaldía de Fusagasugá inició el proceso de selección de un nuevo operador para garantizar la continuidad del PAE, cuya adjudicación, según la Procuraduría, estaba prevista a partir del 25 de agosto.
A la inspección adelantada en Fusagasugá, se suma el municipio de Soacha, en donde 68.376 estudiantes reciben alimentación escolar.
En este municipio, las autoridades han venido adelantando visitas a los comedores y requiriendo información tanto a la administración territorial como a los operadores para verificar las condiciones en que se está prestando el servicio.
Entre los aspectos revisados allí está la implementación de la denominada ración caliente transportada y la puesta en funcionamiento de nuevos comedores escolares.

