El presidente del Congreso, senador Honorio Henríquez, quien posesionó este 7 de agosto a Abelardo De La Espriella como presidente de Colombia, envió un contundente mensaje sobre la legitimidad del nuevo jefe de Estado e hizo un llamado a la unidad nacional.
«Hoy renace en Colombia un periodo de confianza, optimismo y esperanza. Me honra haber posesionado como presidente de la República al doctor Abelardo De La Espriella. Presidente, usted asume su gobierno con absoluta legitimidad de independencia, elemento fundamental para emprender la tarea que inicia y convoca a toda la Nación», dijo el senador Henríquez
El senador uribista aseguró que son múltiples los problemas que hoy tiene Colombia y que requieren ser atendidos con urgencia, como la crisis en la salud, seguridad y economía.
«Empresarios, comerciantes, emprendedores, reclaman estabilidad, apoyo del Estado, menos impuestos y mejores condiciones para invertir», aseguró Henríquez durante su intervención.
Y fue enfático en afirmar que quienes hoy tienen que decidir si pagan las facturas de los servicios públicos o llevan comida a la mesa «no preguntan quién ganó las elecciones, ni quién pronunció el mejor discurso ni quién obtuvo la victoria más amplia. Nos preguntan algo más sencillo, cuándo veremos soluciones efectivas a los inmensos problemas que nos agobian», manifestó.
Para el senador Henríquez, los intereses y necesidades de la comunidad deben ser fundamentales en todas las decisiones y más con el país que recibe De La Espriella: «El orden público está perturbado, la seguridad ciudadana es agobiante, la situación fiscal es crítica, nuestra soberanía energética está comprometida, campean el narcotráfico y la minería ilegal, el sistema de salud está devastado y la corrupción de come de noche todo lo que los colombianos producen de día. Se hace impostergable hacerle frente a estos asuntos cuya solución no da más espera. Es el momento de cambios profundos, de grandes decisiones, lo que solo es posible bajo su liderazgo y con la unidad de la Nación, que usted como presidente está en el deber de convocar», afirmó.
El senador Henríquez advirtió que cuando un Estado resuelve las dolencias de las comunidades, la paz deja de ser una promesa y comienza a convertirse en una realidad. Ese será también el compromiso de este Congreso de la República.
Reconoció que hoy renace para Colombia un período de confianza, optimismo y esperanza, por lo que lo honró haberle dado posesión como presidente de la República, en la bella ciudad de Santiago de Cali, al doctor Abelardo De La Espriella Otero, quien asumió su gobierno con absoluta legitimidad e independencia, elementos fundamentales para acometer la tarea que inicia y convocar a toda la Nación.
UN DILEMA DIARIO
Para el Presidente del Congreso de la República, en nuestra costa Caribe abundan las familias que viven en el diario dilema de pagar la factura de la luz o llevar comida a la mesa del hogar. Ellos no preguntan quién ganó las elecciones. Tampoco quién pronunció el mejor discurso. Ni quién obtuvo la victoria más amplia.
Nos preguntan algo mucho más sencillo: ¿Cuándo veremos soluciones efectivas a los inmensos problemas? Esta pregunta contiene la verdadera razón de ser del Estado y el sentido del servicio público, cuya legitimidad nace en las urnas, pero se renueva cada día cuando los ciudadanos sienten que mejoran sus vidas´, sostuvo .
Luego agregó: “Lo público no es un privilegio, es una responsabilidad que se honra. Y ese honor comienza por entregar resultados, pasa por la eficiencia y transparencia en los recursos utilizados y se potencializa cuando impacta a la mayoría. No basta con representar a los ciudadanos, tenemos que responderles. No basta con ocupar un cargo. Hay que merecer la confianza que el cargo representa. No basta con prometer un mejor país. Tenemos que construirlo, y en especial elevar la productividad de nuestra economía para que se supere la pobreza y la desigualdad”, dijo.
Pidió cambiar la suerte de los más desvalidos es, sin duda, la prioridad que nos obliga. Los intereses y necesidades de la comunidad deben ser el referente fundamental de todas nuestras decisiones.
“Presidente usted recibe un país que enfrenta innumerables desafíos, el orden público está perturbado, la inseguridad ciudadana es agobiante, la situación fiscal es crítica, nuestra soberanía energética está comprometida, campean el narcotráfico y la minería criminal, el sistema de salud está devastado y la corrupción se come de noche todo lo que los colombianos producen de día”, dijo en otros de los apartes de su discurso.
TRABAJAR CON EL CONGRESO
En su discurso, el senador Henríquez dijo: `hay en este Congreso, señor Presidente, hay una inmensa oportunidad para trabajar conjuntamente por la reconstrucción del país. Hay una amplia mayoría que defiende la democracia, que profesa una devoción por las libertades, que cree en la iniciativa privada y que privilegia las políticas sociales. Suficiente materia prima para construir entre todos, el consenso por Colombia.
Consenso que, sin duda, Usted debe liderar, respetando el pluralismo y la entidad partidista. Hay que gobernar con sólidas convicciones. Pero sé que Usted entiende que no es hora de imponer el criterio gubernamental, sino de liderar diálogos y construir soluciones, con la fuerza del consenso. Por supuesto, no será esta una hora para pasar por encima de las colectividades políticas, sino de reconocerlas, justamente para enriquecer la conversación nacional, a partir de su representatividad y de su fortaleza. Hago esta anotación en tono menor, pero con convicción y firmeza, porque a todo nuevo gobierno no falta quien le aconseje alimentar el debilitamiento de los partidos para garantizar la gobernabilidad e imponer la voz oficial, lo que termina destruyendo democracia y fortaleciendo el caudillismo´, afirmó.
Luego señaló: ´Será con este consenso por Colombia, construido en medio de la diversidad, que podamos también enfrentar los retos políticos que nos esperan con ocasión de las elecciones del próximo año. De nada servirá para la Patria la construcción de un nuevo orden político y administrativo, que privilegie la Región, como se lo propone el presidente De La Espriella, si dentro de un año las alcaldías y las gobernaciones quedan cooptadas por modelos que no permiten al ciudadano lograr su bienestar´, señaló..
Señor Presidente, Abelardo de La Espriella,
Esta Patria sufrida, alegre y llena de ilusiones tuvo la menor interrupción democrática en el siglo pasado y el mejor manejo económico, nunca falló en el cumplimiento de la deuda y evitó la hiperinflación. Toda una Nación espera hoy, toda una nación mira este acto con la esperanza de que la patria habrá de mejorar teniendo en cuenta aquello que dijo Alberto Lleras Camargo en 1944, : “No se puede inventar una Nación nueva, como si no hubiera cimientos y ruinas, y como si los padres y las madres no hubieran existido, sufrido y trabajado por ella”.
El 7 de agosto del 2026 debe ser recordado como el día en que Colombia decidió reencontrarse con su verdadero propósito: servir y facilitar que los ciudadanos construyan y obtengan su bienestar.
Que Dios lo ilumine señor Presidente.

