«Es el momento de cambios profundos», le pide Honorio Henríquez a ADLE

Un llamado al presidente de la República, Abelardo De La Espriella, para que haga de inmediato cambios urgentes en la seguridad que reclaman los colombianos en todo el país, hizo el presidente del Senado, Honorio Henríquez, tras juramentar al mandatario.

“Presidente, usted recibe un país que enfrenta innumerables desafíos, el orden público está perturbado, la inseguridad ciudadana es agobiante, la situación fiscal es crítica, nuestra soberanía energética está comprometida, campean el narcotráfico y la minería criminal, el sistema de salud está devastado y la corrupción”, dijo el presidente del Congreso.

Henríquez, precisó además que “señor Presidente, lo invito a trabajar con grandeza y generosidad en los temas importantes de la agenda nacional: recuperar la seguridad, -la física, la jurídica, la soberanía-se hace impostergable hacerles frente a estos asuntos, cuya solución no da más espera. Es el momento de cambios profundos y de grandes decisiones, lo que solo es posible bajo su liderazgo y con la unidad de la Nación que Usted, como presidente, está en el deber de convocar”.

Le pidió además que en su gobierno se busque esa convergencia, “abundan los ejemplos de que nada será posible sin convergencia y sentido colectivo, en el momento más crítico de su transición a la democracia. España dio el gran ejemplo en 1977. Enfrentados acérrimamente por las 500 mil muertes de la guerra civil y por 36 años de dictadura de Franco, los máximos dirigentes políticos de izquierda, centro y derecha, fueron capaces de declinar sus rencores y pusieron de lado sus intereses para negociar y definir con sus adversarios el plan político y económico a través del cual se convirtió en un país próspero y exitoso, cuando era de los más atrasados de Europa”. “Cada minuto que dediquemos a los conflictos es un minuto que le robamos a las soluciones”, recalcó.

Señaló además que él está buscando desde la Presidencia del Senado “lograr un diálogo de Nación, que escucha a los expresidentes, respetuoso con los dirigentes de los distintos partidos políticos, que dialoga con los gremios y los sindicatos, para construir entre todos la solución de nuestros problemas. Hay en este Congreso, señor Presidente, una inmensa oportunidad para trabajar conjuntamente por la reconstrucción del país. Hay una amplia mayoría que defiende la democracia, que profesa una devoción por las libertades, que cree en la iniciativa privada y que privilegia las políticas sociales. Suficiente materia prima para construir entre todos EL CONSENSO POR COLOMBIA”.

Le pidió a ADLE que lidere ese consenso, “usted debe liderar, respetando el pluralismo y la entidad partidista. Hay que gobernar con sólidas convicciones. Pero sé que Usted entiende que no es hora de imponer el criterio gubernamental, sino de liderar diálogos y construir soluciones, con la fuerza del CONSENSO. Por supuesto, no será esta una hora para pasar por encima de las colectividades políticas, sino de reconocerlas, justamente para enriquecer la conversación nacional, a partir de su representatividad y de su fortaleza”.

Henríquez además manifestó que “hago esta anotación en tono menor, pero con convicción y firmeza, porque a todo nuevo gobierno no falta quien le aconseje alimentar el debilitamiento de los partidos para garantizar la gobernabilidad e imponer la voz oficial, lo que termina destruyendo democracia y fortaleciendo el caudillismo. Será con este CONSENSO POR COLOMBIA, construido en medio de la diversidad, que podamos también enfrentar los retos políticos que nos esperan con ocasión de las elecciones del próximo año”.

Para el presidente del Senado, “de nada servirá para la Patria la construcción de un nuevo orden político y administrativo, que privilegie la Región, como se lo propone el presidente De La Espriella, si dentro de un año las alcaldías y las gobernaciones quedan cooptadas por modelos que no permiten al ciudadano lograr su bienestar.

El senador igualmente en su discurso planteó que “Colombia no necesita agitación social, ni batallas soeces en redes sociales, ni vanos intentos de desobediencia civil. Lo que requerimos es un diálogo para acordar y construir entre todos la solución de los inmensos problemas que nos agobian. Hay otra responsabilidad que no podemos seguir aplazando. La responsabilidad de que nosotros, como dirigentes, ayudemos a reconciliar a Colombia consigo misma”.

También destinó un aparte de su discurso para recordar al asesinado senador Miguel Uribe. “Hace apenas un año nuestro país volvió a sentir el dolor que produce la violencia política. El magnicidio de mi amigo y copartidario Miguel Uribe Turbay nos recordó, de la manera más cruel, que ninguna diferencia ideológica puede justificar jamás un acto de barbarie. Ojalá no olvidemos la inmensa enseñanza que nos dejó esta tragedia. Que nunca más una idea política valga una vida. Que nunca más la violencia pretenda ocupar el lugar de la palabra”.

Henríquez de la misma forma citó al jefe de su partido el Centro Democrático, “decía el presidente Álvaro Uribe Vélez que ‘la democracia moderna que nos une debe dejar atrás las artificiales divisiones a las que suele acudirse con el propósito de enfrentarnos’. Hoy esa reflexión tiene más vigencia que nunca. Porque la democracia no se fortalece cuando desaparecen las diferencias. Se fortalece cuando aprendemos a ponerlas al servicio del bien común”.

Anticipó que desde el Congreso la bancada del gobierno se compromete a “apoyar y agilizar la definición y trámite de las leyes prioritarias y urgentes para lo cual les propongo que activemos de inmediato un trabajo conjunto gobierno, Congreso, gremios, academia y otros actores relevantes del Estado y del sector privado, para estudiar y definir, las necesidades en la lucha contra la pobreza, reactivación económica, seguridad, lucha anticorrupción, rescate del sistema de salud, del sector de la construcción, recuperación del sector minero energético, sistema general de participación, la ley de competencias y el rescate del campo”.

En ese mismo sentido anticipó que “el Congreso está listo también para abordar las prioridades de la agenda económica: el Plan de Desarrollo 2026 – 2030, la reforma tributaria que anunció su ministro de Hacienda para el próximo septiembre, el ajuste fiscal para reducir el tamaño del Estado y el presupuesto de la vigencia fiscal 2027”.

Respecto al tema de la paz, Honorio Henríquez, declaró que “tal vez ha llegado el momento de comprender una verdad sencilla: La paz no se decreta, la paz se construye y se logra. Se construye cuando un niño encuentra una educación que le abre oportunidades; cuando una madre recibe atención médica oportuna; cuando un campesino puede trabajar su tierra sin miedo; cuando un comerciante abre su negocio sin pagar extorsiones; cuando un joven encuentra empleo antes que violencia; cuando la justicia protege al ciudadano honesto y el Estado hace presencia donde más se le necesita”.

/COLPRENSA

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