Star Wars: The Mandalorian and Grogu es en la actualidad una de las películas más taquilleras en el mundo, y buena parte de su éxito lo ha obtenido gracias a un pequeño, querido y tierno personaje verde.
Se trata de Grogu, el compañero fiel de Din Djarin (Pedro Pascal) que está viviendo nuevas aventuras, luego de la serie y ahora en cines.
Grogu es el resultado de un trabajo que combina actuación, ingeniería y coreografía en partes iguales.
Las audiencias conocieron a Grogu en 2019, con el estreno de la serie original de Disney+ Star Wars: The Mandalorian. El personaje vio la luz tras la unión de dos mentes brillantes: la de Jon Favreau ñ, quien es el creador de la serie y director, coguionista y productor de ahora la película, y Dave Filoni, coguionista y productor del nuevo film.
“Cuando empezamos a idear el diseño de Grogu, Filoni comenzó a dibujar esas ideas en servilletas mientras volábamos de un lugar a otro”, recuerda Favreau.
Esos bocetos preliminares pasaron a manos del equipo de Doug Chiang, vicepresidente senior y director ejecutivo de diseño de Lucasfilm, para luego cobrar vida en el reconocido estudio de efectos visuales Legacy Effects, donde se esculpió la marioneta, se construyeron los animatrónicos y se afinaron el movimiento, el color, el pelo y las texturas de Grogu.
En línea con la tradición de Star Wars, Grogu es la expresión más clara de un enfoque que combina lo artesanal con la innovación. Un total de cien artistas y técnicos dieron vida al personaje para la película, incluyendo diseñadores, constructores de marionetas, especialistas en animatrónica y equipos de efectos visuales. En un taller multidisciplinario, aplicaron técnicas de escultura, diseño digital, moldeado, pintura, trabajo de pelo y acabados de detalle que hacen que la piel y los ojos de Grogu cobren vida.
Al momento de llevar a Grogu al set de filmación, los realizadores enfrentaron nuevos desafíos. Lograr cada una de las interpretaciones del personaje requería de una coordinación extremadamente detallada entre todos los operadores que lo manipulaban.
J. Alan Scott, cofundador de Legacy Effects, cuenta que Grogu podía incluir hasta 30 servomotores y un mínimo de cuatro personas participaban en cada interpretación, coordinadas en vivo a través de un sistema de comunicación que les permitía darse indicaciones entre sí, mantener miradas naturales y sostener el movimiento realista.
“El equipo de titiriteros de Grogu pone el corazón al 120 por ciento en cada mínimo detalle y en cada momento emotivo de ese niño. Lo comprenden totalmente. Prestan atención a absolutamente todo lo que está sucediendo en una escena, y cómo reaccionaría Grogu ante eso”, revela el actor Pedro Pascal.
Sigourney Weaver, quien hace su debut en la saga interpretando a la coronel Ward, confiesa con humor que está enamorada de Grogu y que la razón secreta por la que aceptó el papel fue para estar cerca suyo. “Sé que hay gente en el set y alrededor de él, pero todo lo que veo es su carita y sus ojitos, y sus diminutos sonidos”, comenta, al tiempo que Favreau relata que la legendaria actriz hablaba con el pequeño entre toma y toma, lo alzaba y quería tomarse fotos con él. El realizador aprovechó esa conexión, creando momentos especiales entre ambos dentro de la historia.
En la película los realizadores trabajaron con un equipo para lograr que Grogu luciera perfecto en pantalla, pero también hicieron foco en los aspectos narrativos del personaje.
“Sabemos que previamente entrenó con Luke Skywalker, así que tiene una pequeña influencia Jedi. Además, es un aprendiz mandaloriano, lo que lo hace único”, afirma Favreau.
Ahora, la historia expande el desarrollo de Grogu y lo impulsa hacia nuevos mundos y desafíos inéditos, a través de los cuales Din preparará al pequeño para el futuro.
“Es hora de que Grogu salga a la arena y de que su padre le enseñe los trucos del oficio”, completa el director.
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