Efectivos de las fuerzas de seguridad de Bolivia han puesto en marcha este sábado la operación Corredor Humanitario para la dispersión de los bloqueos que mantienen cercada la capital del país, La Paz, hasta el momento sin éxito.
Los grupos de activistas que participan en los bloqueos han avanzado y han logrado rebasar a los agentes de la Policía en Huajchilla y en la zona de La Ceja, en El Alto, según recoge el diario boliviano ‘La Razón’.
El operativo policial y militar comenzó de madrugada, cuando lograron levantar varios puntos de bloqueo en rutas estratégicas y habilitar el paso de convoyes con alimentos, combustible y otros suministros hacia La Paz y El Alto. Sin embargo, con el avance de la mañana, los movilizados se reorganizaron y retomaron las medidas de presión.
En Huajchilla los activistas apostados en cerros y en torno a la carretera lanzaron piedras y utilizaron cartuchos de dinamita para frenar el avance de los efectivos de seguridad. Además, encendieron fogatas en la vía para obstaculizar la circulación y sostener el bloqueo.
Mientras, en La Ceja de El Alto, los manifestantes también superaron la presencia policial y avanzaron sobre las vías de alta circulación. Desde allí lanzaron piedras contra vehículos del transporte público, patrullas policiales y equipos de prensa que cubrían los hechos.
La Policía respondió en ambos sectores con gases lacrimógenos para intentar dispersar a los manifestantes y recuperar el control de estas vías tras más de dos semanas de bloqueos.
El portavoz presidencial, José Luis Gálvez, ha explicado que han descartado que los efectivos policiales y militares empleen armas letales y ha destacado la profesionalidad de los agentes y soldados.
«Lo que hemos observado desde muy tempranas horas del día de hoy ha sido un trabajo profesional, pacífico, conforme a la Constitución y a las leyes, por parte de policías y militares en cumplimiento de la ley», ha explicado en rueda de prensa.
No se emplean armas letales porque «lo se ha buscado permanentemente es hacer uso de las fuerzas militares y policiales de manera disuasiva para construir ese corredor humanitario».
Gálvez ha denunciado agresiones contra trabajadores de la prensa en los puntos de bloqueo. «Tenemos que denunciar que varios periodistas han sido retenidos contra su voluntad, han sufrido daños en sus instrumentos de trabajo», ha explicado.
El portavoz ha insistido en que hay grupos radicalizados que «tienen propósitos estrictamente políticos» y que festejarían el uso de la violencia por parte de las fuerzas de seguridad. «Probablemente haya algunos en algún lugar del país que celebrarían mucho si hubieran fallecidos. Celebrarían mucho si hubiera derramamiento de sangre’, ha reprochado.
/Colprensa.

