Control a las ventas y a la sanidad a los vendedores de carretillas que se ubican en los alrededores de la nave principal del mercado de Santa Marta, solicitaron usuarios y comerciantes organizados de la principal despensa alimentaria del Distrito.
La invasión de los espacios públicos en los andenes de la carrera 9 y 10 entre calles 11 y 12, requiere de una organización por parte de la secretaría del Interior para que el comercio organizado, el que paga sus impuestos no se vea afectado.
Las carretillas con sus productos de venta, le resta visibilidad a los negocios que se encuentran en la nave principal del mercado como a los que se encuentran ubicados en el inmueble conocido como El Emporio y otros particulares.
Esta situación que data hace mucho tiempo, que no fue corregida en las administraciones pasadas, ha causado enfrentamiento entre unos y otros comerciantes de la zona, por lo del acaparamiento de los clientes que llegan en busca de productos fresco, bueno y barato.
Indicaron que la administración del mercado, ha tenido que intervenir varias veces cuando se registran situaciones como la descrita, donde los de un bando y del otro han estado listo para llegar a la confrontación por las ventas.
LA COMPATENCIA POR LOS PRECIOS
“Ellos como no pagan ningún impuesto a la administración distrital, pueden dar sus productos a precios que prefiere el público, mientras que nosotros que pagamos esas contribuciones tenemos que vender un poco más alto, para salvar la inversión”, dijo uno de los comerciantes minoristas del lugar.
Los comerciantes organizados a manera de ejemplo manifestaron que mientas un plátano grande ellos lo ofrecen en mil. Y 1.500 pesos en las carretillas y tenderetes que se encuentran en los andenes y calzadas se consigue en 800 y mil pesos.
“Esta competencia desleal n los precios d productos de la canasta familiar, es lo que nos está afectando, está obligando al cierre de muchos locales comerciales que además de los impuestos tienen que pagar administración, servicios públicos y vigilancia”, sostuvo la fuente consultada.
Destacaron que el secretario del Interior, C amilo George Díaz y hasta el mismo alcalde Carlos Pinedo Cuello, han actuado frente a este problema, se montan los operativos y eso es otro problema, por lo de la violación al derecho del trabajo y al sostenimiento de la familia.
“La policía y los vigías del espacio público, vienen de manera periódica, hacen los dispositivos, decomisan mercancía, pero más demoran ellos en irse, cuando retornan los carretilleros con sus productos”, expresó el comerciante intermediario.
LA PROLIFERACIÓN DE PODUCTO
Alimento de consumo diario que hacen parte de la canasta familiar y que son de bajos precios, es lo que más se consigue en las zonas reclamadas por los comerciantes organizados.
Mazorcas, yuca, patilla, plátano, hortalizas, ñame, batata, arracacha, aguacate, tomate, cebolla, cebollín, cilantro, papa, naranjas, limones, melones, repollo, zanahoria, remolacha, piñas, coco, entre otros artículos son lo que tienen mayor salida.
“Una piña mediana o grande traída de Ocaña, en una carretilla, se consigue entre 5 y 8 mil pesos mientras que este mismo producto en un puesto dentro del establecimiento cuesta entre 10 y 12 mil, pesos”, dijo una ama de casa.
Efectivamente, una mano de plátano compuesta de 5 unidades comprada en los carros que llegan de Dibulla o Córdoba tiene un precio que oscila entre 10 y 12 mil pesos, mientras que esa misma mano en los puestos organizados oscila entre 15 y 20 mil pesos.
Tanto comerciantes como usuarios de la principal despensa alimentaria del Distrito coincidieron que las carretillas deben ser reubicadas en la segunda planta del mercado que se encuentra desocupada y recuperar los andenes o espacios públicos que son usufructuados por los vendedores informales.

