La suspensión del servicio eléctrico obedece a una deuda acumulada de $3.207 millones, de los cuales $1.991 millones corresponden a capital y $1.216 millones a intereses generados en vigencias anteriores.
Según el alcalde Ronald Flórez Sierra, la deuda corresponde a compromisos financieros adquiridos en administraciones anteriores, situación que actualmente incide en la continuidad del servicio eléctrico en los planteles oficiales.
El servicio de energía eléctrica fue suspendido en dos instituciones educativas oficiales del municipio de El Banco, hecho que fue confirmado por la administración municipal durante el inicio de la semana académica. La medida dejó sin suministro a los planteles en plena jornada escolar, lo que obligó a docentes y directivos a organizar temporalmente algunas actividades mientras se evaluaba el alcance de la situación.
El alcalde Ronald Flórez informó que la suspensión fue ejecutada por la empresa prestadora del servicio, Afinia, debido a obligaciones financieras acumuladas. Las instituciones afectadas son la IED José Benito Barros Palomino y la IED Arcesio Cáliz Amador, ambas pertenecientes al sector oficial y con una población estudiantil que asiste en jornadas diurnas.
De acuerdo con los datos suministrados por la administración local, la deuda total asciende a $3.207 millones. De ese monto, $1.991 millones corresponden al capital adeudado por consumo del servicio en vigencias anteriores, mientras que $1.216 millones se derivan de intereses generados por el no pago oportuno. Según lo explicado por el mandatario, estos compromisos financieros se consolidaron en periodos administrativos anteriores y forman parte de pasivos heredados por el actual gobierno municipal.
La interrupción del suministro eléctrico incide en diferentes procesos internos de los planteles. La energía es requerida para el funcionamiento de sistemas de iluminación en aulas y oficinas, equipos de cómputo utilizados en clases, impresoras, ventiladores, bombas de agua, así como para la operación de redes de internet y herramientas tecnológicas implementadas en actividades pedagógicas. La falta del servicio obliga a limitar el uso de estos recursos mientras se define una solución.
Otro de los aspectos señalados por la administración municipal es el impacto en el Programa de Alimentación Escolar (PAE). La preparación y conservación de los alimentos destinados a los estudiantes depende de equipos de refrigeración y cocción que operan con energía eléctrica. Sin el suministro regular, las instituciones deben adoptar medidas transitorias para garantizar el manejo adecuado de los productos y el cumplimiento de los protocolos de almacenamiento.
Ante este panorama, el alcalde indicó que se solicitó la revisión del caso por parte de los organismos de control competentes, con el fin de analizar la situación contractual y financiera relacionada con el servicio. También se elevó una solicitud formal a la Gobernación del Magdalena para evaluar alternativas que permitan garantizar la continuidad del suministro eléctrico en los establecimientos educativos oficiales.
La administración municipal informó que se mantendrán abiertos los canales de diálogo con la empresa prestadora y con las autoridades departamentales, mientras se adelantan gestiones orientadas a encontrar una salida que permita normalizar el servicio. Entre tanto, las instituciones continúan operando bajo ajustes logísticos mientras se define una solución administrativa y financiera al caso.

