La superintendente nacional de Salud, María Andrea Godoy, anunció que la entidad pasará «de una vigilancia reactiva a una supervisión preventiva», con el fin de «anticipar, focalizar y actuar oportunamente» para evitar la vulneración del derecho a la salud.
El anuncio lo hizo en el marco del XIV Congreso de Gestarsalud, en el que serán prioridad la conciliación de las deudas entre EPS e IPS, con acuerdos de pago que cuenten con garantías de cumplimiento, y una evaluación técnica de las entidades intervenidas para decidir si se recuperan, continúan o toman otro camino, están entre las prioridades.
La funcionaria expuso una ruta de trabajo de cinco ejes por parte de la Supersalud enfocada en fortalecer la inspección, vigilancia y control, y contribuir a la reconstrucción del sistema.
Según la Superintendente, las funciones de inspección, vigilancia y control son instrumentos para que ese derecho se materialice en la vida de quienes esperan citas médicas o medicamentos.
El primero de los ejes propuestos por la funcionaria es el acceso a los servicios, cuya meta es reducir las barreras de atención, disminuir las quejas y la judicialización del sistema, fortalecer la participación de los usuarios y avanzar en la reorganización de las redes de prestación en los territorios.
Para el segundo eje la entidad trabaja en la depuración de las cuentas, la identificación de los montos adeudados y la construcción de acuerdos de pago de las deudas entre EPS e IPS.
El tercero pretende reforzar el seguimiento al giro directo, se revisarán posibles desviaciones en facturación, cartera y contratación, y se consolidará información que permita mayor trazabilidad para hacer transparente en el flujo de recursos.
Tras la evaluación técnica de las entidades intervenidas, la Superintendencia decidirá sobre su recuperación, continuidad u otras alternativas, con prioridad en la protección de los usuarios.
Mientras que el quinto busca el fortalecimiento y la simplificación de la propia Supersalud, con más capacidades para su talento humano, mayor papel de las direcciones regionales, trámites y reportes más simples, y una supervisión preventiva apoyada en analítica de datos y tecnología.
/colprensa

