La cancelación de reservas, el cierre temporal de establecimientos hoteleros y la salida anticipada de turistas se han convertido en algunas de las consecuencias que enfrenta el corregimiento de Guachaca, en la zona rural de Santa Marta, donde las dificultades de orden público se suman a una serie de emergencias que han golpeado a las comunidades durante los últimos meses, un panorama que, según Baudilio Valencia, presidente de Asocomunal, ha reducido entre un 80 % y un 90 % la actividad económica de este corredor turístico.
Valencia explicó que los enfrentamientos entre integrantes de la Fuerza Pública y un grupo armado ilegal que opera en el territorio han incrementado la preocupación entre habitantes, comerciantes y empresarios vinculados al turismo, una actividad de la que dependen numerosas familias de la zona.
De acuerdo con el dirigente, algunos hoteles han tenido que cerrar sus puertas temporalmente, mientras otros han optado por retirar a sus huéspedes y afrontar la cancelación de reservas ante la incertidumbre generada por los hechos de seguridad. La situación, sostuvo, afecta no solo a los propietarios de los establecimientos, sino también a trabajadores, comerciantes y pequeños productores que dependen del movimiento de visitantes.
El líder comunal señaló que las dificultades actuales se suman a otros acontecimientos que han afectado al corregimiento, entre ellos el colapso de un puente que conecta a Santa Marta con La Guajira, una creciente súbita que ocasionó daños en establecimientos comerciales y un incendio en el sector de Mendihuaca que destruyó varios kioscos y generó pérdidas económicas.
Frente a este panorama, el presidente de Asocomunal pidió al Gobierno nacional abrir espacios de diálogo con las comunidades y sus representantes para buscar alternativas que permitan reducir la violencia y recuperar la tranquilidad en la zona rural del distrito.
Valencia sostuvo que la respuesta a la problemática no debe limitarse a las operaciones militares, sino que también debe contemplar medidas sociales y económicas que atiendan las necesidades históricas de la población. En ese sentido, insistió en la importancia de impulsar inversiones en salud, educación, infraestructura y vías terciarias, además de generar oportunidades para los jóvenes.
El dirigente también advirtió que las consecuencias de la situación de orden público trascienden las fronteras de Guachaca, debido a la importancia que tienen las zonas rurales en la oferta turística de Santa Marta. Destinos como el Parque Nacional Natural Tayrona, Ciudad Perdida y los distintos sectores de la Sierra Nevada hacen parte de un corredor que atrae visitantes nacionales y extranjeros, por lo que cualquier afectación a la seguridad puede repercutir en toda la cadena económica vinculada al turismo.
En relación con las pérdidas económicas, Valencia calculó que durante los días de parálisis asociados al reciente paro armado Santa Marta habría dejado de percibir cerca de 40.000 millones de pesos diarios. La cifra corresponde a su estimación sobre el impacto de la situación y refleja, según explicó, las consecuencias que enfrentan las actividades comerciales y productivas de la región.

