El presidente Abelardo de la Espriella también pidió a los medios de comunicación no dejarse utilizar por el terrorismo.
Durante la inauguración de la nueva sede de la casa editorial El Tiempo, el presidente Abelardo De la Espriella pidió a los medios de comunicación no dejarse utilizar por el terrorismo, ni por las estructuras ilegales que delinquen en el país, y se comprometió a ser garante de la libertad de prensa.
«Cuando hay democracia, la prensa nunca puede ser censurada, pero tampoco puede dejarse utilizar por el terrorismo. Quiero ser absolutamente claro: no le corresponde al Presidente de la República determinar a quién entrevista un periódico, qué fotografía publica, cuál debe ser el titular o cómo se entrega una información. Esas decisiones pertenecen exclusivamente al medio», dijo el presidente.
«Este gobierno será garante de la libertad de prensa, ¡porque la libertad de prensa es democracia! El periodista tiene derecho a investigar al gobierno, cuestionar sus decisiones, denunciar irregularidades y publicar informaciones que puedan resultar repelentes para quien ejerce el poder. El derecho a criticar no es una concesión del gobernante; es una consecuencia natural y lógica de la libertad en democracia», añadió el jefe de Estado.
No puede haber censura
El mandatario afirmó que en un país democrático no puede haber censura: «Cuando hay democracia un medio nunca puede ser censurado». Dijo además ser consciente de que el periodista tiene derecho a cuestionar al Ejecutivo y que el Gobierno no interferirá en su labor.
No se le pueden abrir los micrófonos al terrorismo
El presidente Abelardo De la Espriella aseguró que algunos medios no pueden seguir ofreciendo «una tribuna» a los grupos terroristas, añadió que algunos incurren en esto de forma inadvertida y son utilizados.
«El terrorismo no es una opinión política ni una expresión áspera del debate democrático; es la utilización deliberada de la violencia y del miedo para someter a una sociedad, quebrar el orden institucional e imponer por la fuerza la voluntad de quienes actúan al margen de la ley. Por eso, lo digo claramente, el terrorismo es enemigo de toda la patria y de la sociedad libre», señaló inicialmente el jefe de Estado.
«Se plantea para la prensa una cuestión importantísima. Quiero formular respetuosamente una pregunta desde aquí a los medios colombianos: ¿Dónde termina el legítimo deber de informar sobre un terrorista y dónde comienza el riesgo de servir involuntariamente a su estrategia de propaganda? Es una discusión que Colombia debe dar», expresó.
«Investigar a una organización terrorista, descubrir su financiación, revelar sus estructuras, documentar sus crímenes y exponer sin matices sus acciones antisociales responden plenamente al interés público. Distinto es el caso en que una entrevista o un espacio informativo deja de aportar elementos útiles para comprender los hechos y termina, quizá sin que esa sea la intención del periodista o del medio, ofreciendo al terrorista una tribuna para difundir amenazas, justificar sus crímenes o imponer su relato. Cuando un medio decide dar espacio a integrantes de organizaciones terroristas, la pregunta legítima es ¿cuál es el interés público en eso? ¿Qué información aporta y si ese espacio ayuda a comprender los hechos o puede terminar sirviendo de propaganda a un cáncer que padece este país que es muy grave, que es el terrorismo?», cuestionó De la Espriella.
El compromiso de los medios
En el mismo acto, el empresario Luis Carlos Sarmiento Angulo señaló que los medios tienen «una responsabilidad particular: la de aportar información que les permita a los colombianos tomar decisiones conscientes, basadas en hechos ciertos». Agregó: «Nos corresponde informar con rigor sobre todos los temas».

