Cada presidente -aquí y en otros países- tiene su estilo. El del gobierno anterior en Colombia fue desafortunado, no me refiero solamente por el cumulo de errores administrativos que hubo en exceso, sino en cuanto a la forma de proyectar una imagen de mala educación y bajo nivel, impropia de administraciones de izquierda o de derecha, liberales o conservadoras, que rebajan el nivel de la política.
En las últimas elecciones presidenciales, la Nación eligió por votación mayoritaria al actual mandatario Abelardo De La Espriella quien en el curso de su campaña expuso un programa positivo y bien intencionado, vinculado a la Patria Milagro, concretando principios claves para la seguridad y el ejercicio de la autoridad, con el anuncio de la lucha frontal contra la corrupción, los grupos armados y el narcotráfico. Tiene lógica la decisión de no continuar las negociaciones con delincuentes tendientes a conseguir la Paz Total que jamás se obtendrá de esta manera.
Acertada la determinación de controlar la utilización de los recursos públicos, oportuna la reafirmación del sometimiento a la Constitución y las leyes, el esfuerzo por ayudar a la recuperación de miles de personas damnificadas por el reciente terremoto. Resalto el acierto en la designación de funcionarios, empezando por el nombramiento de José Manuel Restrepo en el cargo de vicepresidente que asumió desde el 7 de agosto del 20226, ha dado fehaciente demostración en reducido tiempo de su capacidad de trabajo, del esfuerzo por solucionar problemas.
Queremos que al gobierno le vaya bien y tenemos motivos fundados para considerar que así será, fortalecer las relaciones internacionales e intercambiar ideas para la revisión y funcionamiento de la Organización de Naciones Unidas (ONU) corresponde a una necesidad mundial. Respecto de la Organización de Estados Americanos (OEA) el continente debe manifestar como quiere que funcione y devolver su importancia.
Lo anterior y mucho más se relaciona con el estilo. El del presidente Donald Trump es bastante cuestionable, el de otros mandatarios deja mucho que desear, observamos con atención el del presidente De La Espriella, en ocasiones resulta excesivo el afán de protagonismo al igual que excesiva la actitud frente a organizaciones gremiales que, por cierto, han manifestado su respaldo al actual gobierno, algunas de ellas enfrentadas con valentía a los desaciertos y abusos de la administración anterior. Importa acertar en la comunicación con los ciudadanos. La centralización de las decisiones sin buscar consensos puede alejar la receptividad pública e inclusive deformar el sentido de decisiones importantes. Esta es una observación cordial que ojalá se tenga en cuenta.
Coda – Brasil se prepara para la segunda vuelta presidencial, el 25 de octubre. En la primera Flavio Bolsonaro le ganó a Luis Ignacio Lula, el presidente que busca otra reelección, quien ha moderado su lenguaje y estrategia. Todo parece indicar que Bolsonaro obtendrá la victoria definitiva, pero sea cual fuere el resultado a Colombia le conviene estrechar más sus relaciones con Brasil que si bien son buenas pueden acrecentarse política y económicamente.
*Exministro de Estado

