El gerente del estatal Fondo Milagro, Jaime Andrés Uribe, garantizó ante el Congreso de Colombia la transparencia y la entrega directa de los recursos destinados a la reconstrucción tras el devastador terremoto del pasado 10 de agosto, al asegurar que la entidad impedirá cualquier desvío o intermediación en la asignación de los fondos.
El funcionario informó que hoy se reunirá por primera vez el consejo directivo del fondo, que debe aprobar el manual operativo, el manual de contratación y el reglamento del propio consejo. Este iniciará con 624.000 millones de pesos de un crédito bancario, de los que ya se utilizaron 360.000 millones de pesos.
Durante su comparecencia al debate legislativo sobre la adición presupuestal de $2,7 billones de pesos (unos 680 millones de dólares) destinados a la emergencia, Uribe salió al paso de las críticas de diversos sectores políticos e independientes sobre el modelo de contratación simplificada que operará a través de la fiduciaria pública Fiducoldex.
«La instrucción es muy sencilla: cada peso se cuida y cada peso tiene que llegar a donde realmente se necesita. Acá no habrá intermediarios, ni despilfarros, ni negocios con la tragedia del pueblo colombiano», aseveró categóricamente Uribe en su intervención.
El debate en las comisiones económicas ha estado marcado por fuertes cuestionamientos de la oposición. Congresistas de diferentes bancadas advirtieron sobre los riesgos de emplear un régimen especial de contratación bajo urgencia manifiesta, señalando la falta de participación directa de los territorios golpeados en la toma de decisiones.
Asimismo, sectores parlamentarios criticaron el costo operativo de la fiducia con Fiducoldex —que representará una comisión mensual fija de $248,6 millones de pesos para la entidad pública— y exigieron mayores garantías para evitar retrasos similares a los ocurridos en pasadas emergencias nacionales.
Ante la presión del Legislativo, el Gobierno y la gerencia del fondo acordaron que la Contraloría General de la República realice una auditoría preventiva y un seguimiento en tiempo real a cada desembolso.
«Este fondo será el instrumento para administrar con transparencia, rapidez y absoluto rigor los recursos públicos y privados destinados a reconstruir viviendas, colegios, hospitales, vías, acueductos y toda la infraestructura que perdieron miles de colombianos», sostuvo el gerente ante las comisiones.
Frente a las dudas planteadas por los parlamentarios sobre el alcance del mecanismo, Uribe reiteró que los giros se realizarán con veeduría estricta y contra entrega de obra.
«La plata de la tragedia no pasa por manos de intermediarios. Cada peso tiene que tener un destino verificable», advirtió Uribe, para luego recalcar la postura ética de la entidad frente a la catástrofe: «Ninguna tragedia puede convertirse en un negocio».
Con la adición presupuestal en trámite, que se sumará al capital inicial de arranque de $1 billón de pesos y a los recursos adicionales incorporados mediante crédito externo, el Fondo Milagro busca articular un paquete global cercano a los $4 billones de pesos mediante alianzas con el sector privado y mecanismos de Obras por Impuestos para acelerar las obras en los municipios más devastados por el sismo.
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