El Juzgado Tercero Penal Municipal con funciones de control de garantías de Barranquilla cobijó con detención domiciliaria a Chirley Hernández Rojas, funcionaria del CTI de la Fiscalía adscrita a la seccional de Patrimonio Económico, por su presunta responsabilidad en el homicidio de su esposo Aldemar Alfredo Avendaño Carrillo, de 52 años, oriundo de Ciénaga (Magdalena), quien era secretario de justicia del Tribunal Superior de Barranquilla. Los hechos ocurrieron en el apartamento de la pareja, ubicado en el edificio Catedral Plaza, en el barrio Boston, en la carrera 45 con calle 53 de Barranquilla, el pasado 21 de marzo. Esta decisión del juzgado se da después que, el pasado 26 de agosto, el Fiscal 23 de Vida Seccional Barranquilla, Adolfo Niebles Torres le imputó los delitos de homicidio agravado y porte ilegal de armas de fuego a Hernández Rojas.
El Fiscal pidió detención preventiva en establecimiento carcelario teniendo en cuenta la gravedad de las conductas punibles por las cuales se le investiga y por el hecho de que podría obstruir el desarrollo de la investigación teniendo en cuenta que es funcionaria del CTI.
El juez consideró que la mujer, muy a pesar de que es investigada por esos delitos, «hasta el momentos no existe evidencia de que haya tratado de obstruir la justicia, que siempre se ha mostrado con el deseo de comparecer».
Otro elemento considerado fue la situación de uno de los hijos de la pareja, un menor de 10 años que perdió a su padre y podría quedar separado de su madre si esta fuera trasladada a una cárcel.
Hernández Rojas deberá permanecer en su residencia con vigilancia electrónica. No podrá comunicarse con testigos, peritos ni familiares de la víctima, y tendrá prohibido cambiar de domicilio sin autorización judicial.
El proceso penal continúa y será un juez de conocimiento quien determine, con base en las pruebas que se presenten durante el juicio, si la funcionaria participó en la muerte de su esposo.

