Diversas reacciones se dieron este jueves al anuncio del dirigente gremial Bruce Mac Master, de renunciar, después de 13 años, a la presidencia de la Asociación Nacional de Industriales, esto como consecuencia de la disputa que ha venido teniendo con el gobierno de Abelardo De La Espriella, lo cual le generó distanciamiento con varios de los empresarios, incluyendo a miembros de la junta directiva.
Para el senador uribista, Andrés Forero, “con la renuncia a la presidencia de la Andi no gana el gobierno y si pierde la institucionalidad y la democracia. La independencia y autonomía gremial se debe defender y por eso rechazó categóricamente lo ocurrido. Lo que estuvo mal con Petro está mal ahora”.
El representante, también del Centro Democrático, Daniel Briceño, indicó que “al Dr. Bruce Mac Master y a la ANDI todo mi reconocimiento y agradecimiento por su liderazgo en favor del aparato productivo del país”.
Para el senador John Amaya, “la salida de Bruce Mac Master deja una reflexión de fondo: el Gobierno debe liderar el diálogo con los gremios, pero no escoger con quién conversa. Al que piensa diferente no se le elimina: se le escucha, se conversa y se construye. Hoy la discusión debería estar en la hoja de ruta y la agenda conjunta con el sector privado, no en quién preside la ANDI. Y hay una paradoja: quien representó durante años los intereses del sector privado tuvo mayores garantías de interlocución con un Gobierno de izquierda que con uno de derecha, al que además respaldó en nombre de la democracia liberal”.
Desde el liberalismo, el representante Octavio Cardona, planteó que “la renuncia de Bruce Mac Master, deja varias conclusiones, los intereses gremiales están por encima de los personales y que por fuerte que sea el gremio siempre será débil frente al Estado”.
El representante Santiago Osorio (Alianza Verde), al pronunciarse dijo que “Bruce Mac Master fue un acérrimo crítico del Gobierno de Gustavo Petro, siempre fue despectivo y arrogante. Hoy en su carta de renuncia lo hace de forma servil y tranquila; porque él sabe, como miembro de esas élites, de la capacidad mezquina de destruir a un adversario y mucho más viniendo de un señor tan acomplejado como Abelardo de la Espriella con mínimos de estatura política ni moral. De nada sirvió decir públicamente que votaba por él, porque allá en la patria milagro el único código que aplica es el de “destripar al que piense distinto” se va un neoliberal llegará seguro un extremista”.
El exministro de Minas en el gobierno pasado, Edwin Palma, manifestó que “yo respeto mucho a Bruce y siempre tuvimos las mejores relaciones en medio de todas las contradicciones. Aprendí mucho de él, sobre todo, su decencia. Hasta en su sude estuve una vez echando carreta sobre la reforma laboral de la que fui coautor y a pesar de toda la oposición de su gremio. Fue un ejercicio valioso. Que renuncie en medio de una presión del gobierno, me da vaina. Porque cuando Gustavo Petro lanzaba críticas a su gremio, él defendió la “libertad sindical” del empresariado y hasta nos denunció en la OIT”.
El exprecandidato presidencial de la izquierda, Camilo Romero, sostuvo que “en un gobierno de izquierda, el titular sería: por presión indebida del presidente, renunció director de la ANDI. Pero no, como es Abelardo, la salida de Bruce Mac Master la dejan como simple anécdota. Y pensar, tanta gente engañada con aquello falso de “Petro el dictador”, cuando el autoritarismo siempre ha sido un proceder de la ultraderecha”.

