El volcán Puracé, ubicado a 27 kilómetros de Popayán, regresó este martes al estado de alerta Amarilla después de permanecer ocho semanas en alerta Naranja, informó el Servicio Geológico Colombiano (SGC), que atribuyó la decisión a una reducción progresiva de varios indicadores de actividad volcánica.
La medida fue adoptada por el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán (OVSPO), tras una evaluación integral de los parámetros monitoreados durante los últimos diez días. Según el SGC, las condiciones actuales reflejan una menor probabilidad de que ocurra una erupción de gran magnitud.
“En las últimas semanas hemos observado una disminución en la sismicidad, las emisiones de ceniza, las anomalías térmicas y algunos de los gases volcánicos”, explicó Cristian Santacoloma, coordinador del OVSPO.
El análisis señaló que desde el 15 de septiembre disminuyeron tanto la frecuencia como la energía de las emisiones de ceniza. También se redujo la actividad sísmica asociada al movimiento de fluidos, que había aumentado desde el 20 de julio y fue uno de los factores que llevaron a elevar la alerta.
El SGC reportó además una disminución de las anomalías térmicas en el cráter, con registros de baja energía durante septiembre, y un comportamiento estable de los gases volcánicos. En particular, no se observaron incrementos significativos ni cambios abruptos en las emisiones de dióxido de azufre (SO₂) y dióxido de carbono (CO₂).
La deformación de la superficie del volcán tampoco presentó cambios adicionales y mantiene tasas similares a las registradas antes del aumento de la actividad que motivó el paso a alerta Naranja.
El 1 de agosto, el SGC había modificado el nivel de alerta debido a un incremento de la energía sísmica relacionada con el tremor continuo y las emisiones de ceniza, así como a la presencia de sismicidad localizada a menos de un kilómetro bajo el cráter.
Durante ese periodo, las columnas de gases y ceniza alcanzaron hasta 3.400 metros sobre la cima del volcán, mientras que las temperaturas de las emisiones llegaron a unos 140 grados centígrados. Las emisiones de dióxido de azufre alcanzaron valores estimados de hasta 4.200 toneladas diarias y las concentraciones de dióxido de carbono en el suelo llegaron a 688 partes por millón.
El organismo también detectó una persistente deformación del terreno en el sector ubicado entre los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga. La combinación de esos parámetros representó, según el SGC, la alteración más importante registrada por la instrumentación del volcán en su base de datos.
Durante las ocho semanas de alerta Naranja, el OVSPO intensificó la vigilancia del Puracé y adelantó actividades de información con las comunidades de su zona de influencia.
El nivel de alerta Amarilla significa que el volcán continúa activo y presenta variaciones en los parámetros monitoreados, aunque con una probabilidad menor de una erupción de gran magnitud respecto de las condiciones asociadas a la alerta Naranja.
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