Conexión Vital y Realidad

Por
DRA. MARIA DEL PILAR
TORRALVO VILLERO*

En algún momento de la historia de los seres humanos se puede sentir que conocer realidades puede tomar uno de los dos caminos para verla, tan positiva que nos haga sentir felices o tan negativas que nos ocupen mucho espacio para generar pensamientos catastróficos, o que no nos hagan bien.

En cualquiera de las dos circunstancias mencionadas anteriormente la actitud que asumamos es clave para continuar viendo el vaso medio lleno o medio vacío, eso ya depende de algunos factores como nuestra historia de vida o experiencias que vivimos en nuestra infancia.

Conocer las realidades nos permiten ver las cosas como son, qué hacer con ellas, sentir e identificar que emociones nos acompañan y tomar decisiones. De igual manera es todo un proceso que tiene sus pasos los cuales no podemos invalidar, porque los únicos perjudicados vamos a ser nosotros, ya que podemos utilizar el mecanismo de la negación, pero finalmente será un precio muy alto que tendremos que pagar por negar realidades, tanto a nivel físico, emocional, psicológico y espiritual.

Las realidades aparecen en nuestra vida una vez establecemos una conexión genuina con el otro, con la situación, con el ambiente, con el lugar donde estemos, aunque no es tema sencillo si se puede.

Alguien puede decir que lo anteriormente planteado no es posible y tiene razón no es posible en la medida que no estemos centrados, y aparezca la dispersión en la atención.

La conexión vital genuina implica un paso previo a la realidad y   nos facilita el fluir que evidencia la Paz interior que tanto deseamos cuando estamos en proceso de crecimiento interior.

Si analizamos la conexión vital genuina entre seres humanos, la realidad evidenciara que las personas pueden hablar sin máscaras, abrazar sin simulacros, y experimentar sensaciones nuevas, todo lo anterior está a nuestra disposición.

Hay unos factores claves para facilitar la conexión vital,  que sugiero implementarlos para tener por primera vez esta sensación  de conexión o mantenerla  para los que ya la tienen: Sentir agradecimiento por la vida, por todo, porque el solo hecho de estar vivos y experimentar nuestra existencia ya es ganancia,       trabajar diariamente por tener más conocimiento sobre uno mismo , ser autentico y honesto en cada interacción, las máscaras alejan porque son simulacros, identificar cuáles son tus valores y que relaciones merecen tu atención y tiempo  porque te generan más emociones positivas, y  te agradan más, no juzgar porque así como nosotros tenemos nuestras vivencias , cada persona tiene su historia y mundo.

Partir de nosotros nos prepara para una conexión vital, si esta no se da debemos de ser conscientes que todas las personas tienen necesidades de conexión diferente y que en el campo de las relaciones interpersonales se puede llegar solo a tener conocidos y simplemente no se logra una real conexión vital, no por nosotros sino por el otro.

Algunas personas he escuchado decir “tan buena persona que soy yo y esa persona no lo valoró” no importa, fue el otro que no vio, que no sintió, que no estableció la conexión, aquí lo importante eres tú dando lo mejor de ti y valorando la humanidad de todos, desde tu plenitud y sintiendo desde el corazón, ya que la responsabilidad es personal y los otros dan de lo que tienen y de lo que son.

Vivir y establecer conexiones vitales nos hace reales y mejores seres humanos, y por ende nos produce felicidad interior.  * Psicóloga de la Universidad del Norte.

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