El más reciente accidente relacionado presuntamente con ‘piques ilegales’ dejó una víctima fatal y un vehículo en llamas, en inmediaciones del estadio Sierra Nevada.
La muerte del joven Santiago Morales, residente en el barrio El Pando, quien habría perdido la vida en medio de un accidente relacionado con los denominados ‘piques ilegales’ en Santa Marta, volvió a poner sobre la mesa una problemática que, según la edil de la Localidad 1 Cultural Tayrona San Pedro Alejandrino, Milagros Garay García, no puede seguir siendo enfrentada únicamente con operativos y controles.
“¿Cuántos jóvenes van a morir para que abordemos este tema de los piques ilegales de una manera diferente?”, cuestionó la edil, quien hizo un llamado a las autoridades distritales y a la Policía Nacional para replantear las estrategias de prevención frente a estas prácticas.
Garay aclaró que su planteamiento no significa pedir la legalización de los piques, sino encontrar mecanismos que permitan abordar el fenómeno de una manera distinta, teniendo en cuenta que se trata de una actividad que lleva tiempo presentándose en distintos sectores de la ciudad.
Según explicó, anteriormente estos encuentros se realizaban en la Troncal del Caribe frente a la sede de la Junta Administradora Local 1 ubicada en la Terminal de Transportes, pero los controles ejercidos por las autoridades terminaron provocando que los jóvenes trasladaran los piques hacia otros puntos, entre ellos el sector del Estadio Sierra Nevada.
Para la edil, esta situación demuestra que los controles aislados no resuelven el problema de fondo. “No se trata solamente de perseguir a los jóvenes que ejercen esto”, sostuvo Garay, al plantear la necesidad de que las instituciones se pregunten qué estrategias están implementando en materia de atención, promoción y prevención para evitar que estas actividades terminen en accidentes, lesiones o, como ocurrió recientemente, en una víctima mortal.
CAMBIO DE ESTRATEGIA
La edil propuso que las autoridades analicen experiencias de otras ciudades donde los deportes a motor son desarrollados bajo condiciones controladas y con protocolos de seguridad, presencia institucional y organismos de socorro.
En ese sentido, consideró que el debate no debería limitarse a realizar controles un jueves y repetirlos posteriormente, porque, a su juicio, mientras no exista una alternativa o una estrategia integral, los jóvenes simplemente terminarán trasladando los piques hacia otros lugares. “Esto no va a acabar así”, advirtió.
Garay insistió en que se deben buscar mecanismos para que quienes practican esta actividad, especialmente los jóvenes, puedan hacerlo eventualmente bajo condiciones que reduzcan los riesgos, con elementos de protección y acompañamiento de las autoridades competentes, sin que esto implique desconocer las normas de tránsito ni promover la ilegalidad.
“Yo como joven no quiero que estas cosas vuelvan a suceder en la ciudad”, manifestó la edil, quien reclamó respuestas concretas de la Policía Nacional y de la Secretaría de Movilidad sobre las estrategias que tienen previstas para enfrentar este fenómeno.
El llamado de Garay García abre nuevamente una discusión en Santa Marta sobre si son suficientes los operativos de control para frenar los piques ilegales o la ciudad necesita una estrategia de prevención que permita intervenir las causas y reducir el riesgo de nuevas tragedias.

