Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, y Gabriel Santos, presidente de Colombia Fintech, rechazaron la propuesta de la Alcaldía de Bogotá de aumentar en 50% el impuesto de Industria y Comercio (ICA) a las entidades financieras que operen en la ciudad.
“Bogotá dejará de ser la capital financiera de nuestro país. Suena absurdo, pero es una realidad. La propuesta de la Alcaldía de subir un 50% la tributación al sector financiero, tiene como consecuencia no solo el éxodo de las compañías, sino el encarecimiento de todos los productos financieros en la capital”, afirmó Malagón.
Santos, por su parte, afirmó que el ICA es un impuesto altamente regresivo, porque grava los ingresos y no las utilidades de las empresas.
“Esto quiere decir que antes de ver el primer centavo de utilidad, estas empresas van a tener que pagar un impuesto profundamente regresivo. A dónde se va a ir la inversión en talento, a otras ciudades que sean más competitivas”, agregó.
Malagón señaló que, en general, todo el que quiera cerrar un negocio financiero en Bogotá va a ver sus costos aumentados, lo que implicará que la gente va a preferir hacerlo en otra ciudad.
“La Alcaldía tiene que empezar a pensar muy seriamente cuál es el legado que le quiere dejar a sus ciudadanos, si quiere que esta siga siendo la capital financiera del país, si quiere atraer el mejor talento y la mejor inversión o si su legado va a ser un escenario financiero inhóspito”, agregó Santos.
/colprensa

