En la tarde de este 8 de septiembre llegó a Barranquilla el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, a Colombia, en medio de expectativas sobre los acuerdos que pueda concretar el gobierno de Abelardo de la Espriella.
Tras su arribo al aeropuerto Ernesto Cortissoz en un avión de la fuerza aérea de los Estados Unidos, Rubio y su esposa, la colombo-norteamericana Jeanette Dousdebes, se desplazaron hacia el Batallón Paraíso, donde fueron recibidos por el Presidente y la primera dama, Ana Lucía Pineda.
Con un apretón de manos y algunas palabras de la Espriella le dio la bienvenida Rubio y su esposa, previo a un encuentro privado que será definitivo para marcar el nuevo ambiente de las relaciones entre ambos países.
Mientras que el enviado del presidente Donald Trump pretende reforzar la cooperación de seguridad y la lucha contra grupos criminales, de la Espriella insistirá con un pedido que aún no ha tenido respuesta por parte de Washington, flexibilizar los aranceles estadounidenses sobre productos colombianos en medio de la reconstrucción.
La cara de felicidad del mandatario colombiano era más que evidente al recibir a un alto funcionario del gobierno estadounidense, apenas a un mes del inicio de su mandato y luego de dos años en los que las relaciones de ambos países fueron tensas.
El ambiente diplomático ha sido radicalmente distinto, incluso desde el proceso electoral y la victoria presidencial para de la Espriella, luego de los mensajes de apoyo de Donald Trump y el mismo Rubio, quienes elogiaron su victoria y advirtieron de las alianzas que se venían con el nuevo jefe de Estado.
Tras el devastador terremoto del pasado 10 de agosto, que dejó un saldo de 331 fallecidos, 4.505 heridos y más de 466.709 personas afectadas, el Presidente telefoneó a su homólogo estadounidense y le pidió bajar los aranceles a los productos colombianos para poder enfrentar la emergencia.
Pese a sus buenas relaciones con la administración de Trump, el pedido del mandatario colombiano aún no recibió respuesta, en medio de la búsqueda de recursos de por lo menos $30 billones para la reconstrucción de las zonas afectadas.
“Le dije que tenemos un enorme desafío por delante: reconstruir a Colombia en medio de la situación económica tan difícil y apocalíptica que heredé. También le pedí que considerara la suspensión temporal de los altos aranceles que afectan a los productos colombianos, con el fin de aliviar a nuestros empresarios, que están enfrentando momentos muy difíciles por los efectos del terremoto”, sostuvo el mandatario, sobre la conversación con Trump, el pasado 15 de agosto.
La delegación estadounidense en cabeza de Rubio llega a Colombia con una agenda orientada a restablecer la cooperación institucional, reforzar la economía y las alianzas en materia de seguridad, migración y grupos armados.
La expectativa es alta desde el lado colombiano, puesto que se esperan reactivar las relaciones maltrechas y de paso iniciar con el pie derecho un diálogo cercano y de cooperación con la Casa Blanca, para así lograr acuerdos por la seguridad y una crisis fiscal para el inicio de estos cuatro años del mandato de De la Espriella.
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