La fragata portuguesa puede causar dolor intenso y lesiones en la piel al entrar en contacto con sus tentáculos. Las autoridades recomiendan no tocarla, incluso cuando se encuentre varada en la arena.
La Secretaría de Salud Distrital pidió a los bañistas no tocar estos organismos, incluso cuando se encuentren sobre la arena y parezcan estar muertos. El contacto con sus tentáculos puede provocar dolor intenso y lesiones en la piel.
La presencia de ejemplares de Fragata Portuguesa (Physalia physalis) en sectores cercanos a las playas de Santa Marta llevó a las autoridades distritales a emitir una serie de recomendaciones dirigidas a bañistas, residentes y turistas para evitar accidentes por contacto con este organismo marino.
La Secretaría de Salud Distrital, a cargo de Silvana Correa Padilla, confirmó el hallazgo y pidió a la ciudadanía extremar las precauciones ante la presencia de estos animales en el agua o sobre la arena.
La principal recomendación es no tocar la Fragata Portuguesa ni acercarse a manipularla, incluso si parece estar muerta o permanece inmóvil. Sus tentáculos pueden conservar la capacidad de producir lesiones y dolor aun después de que la especie haya llegado a la orilla.
El contacto puede generar una reacción dolorosa y lesiones en la piel. Por ello, ante la identificación de uno de estos organismos, las autoridades recomiendan alejarse y reportar su presencia a las autoridades competentes.
¿QUÉ HACER ANTE UNA PICADURA?
Si una persona entra en contacto con una Fragata Portuguesa, debe salir del agua y ayudar a la persona afectada a hacerlo de manera segura.
La Secretaría de Salud recomienda no frotar ni raspar la zona afectada. Si quedaron tentáculos adheridos a la piel, deben retirarse utilizando pinzas, guantes u otro objeto rígido, evitando el contacto directo con las manos.
Posteriormente, la zona debe lavarse únicamente con agua de mar. La Alcaldía también recomienda, si se dispone de él, aplicar vinagre durante 30 a 60 segundos y colocar una compresa fría para ayudar a disminuir el dolor.
La atención médica es necesaria cuando el dolor es muy intenso o aparecen síntomas como malestar general, mareo, vómito o dificultad para respirar. En este último caso, la recomendación es acudir inmediatamente a un servicio de salud.
LO QUE NO SE DEBE HACER
Las autoridades hicieron especial énfasis en evitar algunos procedimientos que pueden empeorar la reacción. Se recomienda no aplicar agua dulce sobre la zona afectada; no frotar ni raspar la piel; no utilizar alcohol, arena, amoníaco u otros remedios caseros y no tocar directamente el organismo ni sus tentáculos.
LA ESPECIE
Aunque suele ser identificada popularmente como una medusa, la Fragata Portuguesa no es una medusa propiamente dicha. Es un organismo colonial perteneciente al grupo de los cnidarios, el mismo gran grupo al que pertenecen las medusas, corales y anémonas.
Su característica más visible es una estructura flotante, similar a una pequeña vela, que le permite desplazarse con la acción del viento. De ella cuelgan largos tentáculos provistos de células urticantes capaces de inocular toxinas para capturar presas y defenderse.
A diferencia de muchas medusas que se desplazan activamente en el agua mediante la contracción de su cuerpo, la Fragata Portuguesa depende principalmente del viento y las corrientes para desplazarse, por lo que puede terminar concentrándose en determinadas zonas de la costa.
El riesgo está principalmente en sus tentáculos, que pueden extenderse considerablemente y permanecer peligrosos incluso cuando el organismo se encuentra varado en la playa.
La presencia de este organismo no es un fenómeno desconocido en el Caribe colombiano. El Ministerio de Salud incluye las toxinas marinas asociadas a la Fragata Portuguesa entre los riesgos que deben ser contemplados en los planes de contingencia de las entidades territoriales.
La Administración Distrital señaló que mantiene las acciones de vigilancia y control frente a la presencia de esta especie en la zona costera y reiteró el llamado a los bañistas a actuar con precaución y no manipular ningún ejemplar que encuentren en el mar o sobre la arena.

