Clara Milena Álvarez Díaz, oriunda de Puebloviejo, Magdalena, fue asesinada con una ‘mona’ y a cuchillo mientras dormía. Su agresor, Édgar Jair Aguilar Soto, con quien llevaba 20 años de casada, se encuentra huyendo.
La condena contra Édgar Jair Aguilar Soto a 43 años y 9 meses de prisión, por el feminicidio agravado de su esposa Clara Milena Álvarez Díaz, de 44 años y oriunda de Puebloviejo (Magdalena), en el barrio Sinaí, de Soledad, el pasado 19 de abril de 2025, se convierte en una sentencia ejemplar en el departamento.
El abogado de la familia de la víctima, Julio Rodríguez Del Villar, entregó detalles de las diferentes etapas que atravesó el proceso judicial hasta llegar a la condena. “Una vez supimos del caso comenzamos a hacer todas las diligencias, se libra la orden de captura, se le cierran los cercos con las familiares, estaban todas las autoridades buscándolo en ese momento y es cuando decide entregarse voluntariamente”.
El representante explicó que en ese momento la juez a cargo ordenó que Édgar Jair fuera recluido en la Cárcel Distrital el Bosque. Sin embargo, fue llevado al Centro de Detención Transitorio Las Estrellas, donde se dio el vencimiento de términos y fue dejado en libertad.
Aprovechando la oportunidad, el investigado continuó participando en las audiencias de manera virtual y cuando se enteró que iba a ser condenado, al parecer, huyó del país.
La defensa de víctimas precisó que al inicio hubo negligencia por parte del Fiscal a cargo, pero luego de un cambio de funcionario, el juicio tomó otro rumbo. “Contamos con mucha diligencia del nuevo fiscal en este momento. Con un juez que no se dejó llevar por los argumentos de la defensa donde en realidad revictimizaban tanto a Clara como a los familiares. La teoría del caso de ellos quedó sin fundamento al intentar hablar de hechos que nunca se comprobaron”.
Para el abogado, las pruebas recopiladas durante la investigación fueron contundentes y permitieron demostrar la responsabilidad de Aguilar Soto en el feminicidio. Finalmente, el juez lo declaró culpable y le impuso una pena de 43 años y 9 meses de prisión, una condena que el abogado calificó como «ejemplar”.
También destacó que, de acuerdo con las condiciones de la sentencia, se trata de una pena que no contempla descuentos ni beneficios, por lo que calificó la decisión judicial como una condena cercana a una “cadena perpetua”.
Ahora se espera que se genere la circular roja de Interpol para ubicar a Édgar Jair Aguilar Soto y pague la condena.
“Las autoridades deben empezar la investigación a ver si está aquí o en Venezuela como dice su familia. Hay que activar las rutas para ubicarlo lo más pronto posible, hacer la inteligencia pertinente y dar con la captura de él y que venga a pagar ojalá en un centro de reclusión de máxima seguridad”.

