El corredor vial entre Apure y Chibolo avanza hacia la culminación de su segunda fase, con un 83,36 % de ejecución física y 17,5 kilómetros de carpeta asfáltica instalados de los 22 kilómetros contemplados en el proyecto.
La obra conecta el corregimiento de Apure, en jurisdicción de Plato, con el casco urbano de Chibolo y hace parte de la denominada Vía de la Ganadería, corredor considerado estratégico para la movilidad y el transporte de productos en esta zona del departamento.
Los trabajos son impulsados por la Gobernación del Magdalena, bajo el liderazgo de la gobernadora Margarita Guerra, como parte de las intervenciones previstas para mejorar la infraestructura vial de la subregión Centro.
La Fase II da continuidad a los 10 kilómetros que fueron ejecutados durante la primera etapa del proyecto. De esta manera, las dos fases permiten avanzar en el mejoramiento progresivo de un corredor que comunica a comunidades rurales y urbanas de esta zona del Magdalena.
Una vía de dos carriles
La intervención contempla la construcción de una vía de dos carriles, con un ancho de 9,30 metros, diseñada para fortalecer la conexión entre Plato y Chibolo.
Además de beneficiar directamente a los habitantes de estos dos municipios, el corredor tendrá incidencia en la movilidad de comunidades y sectores productivos de Tenerife y Zapayán, al facilitar la comunicación terrestre con otros puntos de la subregión.
Uno de los principales efectos esperados de la obra está relacionado con las condiciones de desplazamiento de los pequeños y medianos ganaderos y productores de la zona.
La nueva infraestructura permitirá facilitar el transporte de productos hacia los centros de comercialización y contribuir a disminuir los tiempos y costos asociados a los desplazamientos por este corredor.
Hace parte de las metas viales del departamento
La ejecución de Apure–Chibolo está vinculada con las metas de infraestructura establecidas por la Gobernación del Magdalena para el periodo 2026–2027.
El Plan de Desarrollo Departamental contempla la construcción de 70 kilómetros de vías secundarias durante este periodo. A su vez, la administración departamental proyecta intervenir más de 206 kilómetros de vías en diferentes sectores del departamento.
Dentro de esta programación se encuentran 37 kilómetros de vías secundarias que actualmente cuentan con recursos destinados a su construcción.
En este contexto, el avance de la Fase II de Apure–Chibolo representa la continuidad de una intervención que busca mejorar la infraestructura vial de la subregión Centro y facilitar la conexión entre las zonas productivas y los centros urbanos.
Con un avance físico del 83,36 %, la Gobernación continúa con la ejecución de los trabajos restantes de esta fase, mientras mantiene dentro de su agenda las demás intervenciones contempladas para el fortalecimiento de la red vial secundaria del Magdalena.

