Ante la amenaza que representa el fenómeno del Niño y el riesgo de una demanda energética desbordada, el Gobierno Nacional ha anunciado un paquete de ayudas financieras que asciende a 1.5 billones de pesos. Este plan de rescate, que comenzará con un giro inicial de 300.000 millones de pesos, busca estabilizar financieramente a las empresas generadoras de energía para que el parque térmico del país pueda operar a máxima capacidad y mitigar la posibilidad de un apagón.
Natalia Gutiérrez, presidenta de Acolgen (gremio de los generadores de energía) y presidenta del Consejo Gremial Nacional, reconoció el esfuerzo gubernamental en una coyuntura marcada por márgenes negativos de energía en firme.
«Pagarles a las térmicas en este momento es una prioridad dado que viene un fenómeno del Niño, tenemos un sistema eléctrico estresado y vamos a necesitar todo el parque de generación a full capacidad», afirmó Gutiérrez en entrevista con Néstor Morales en Mañanas Blu.
¿Qué impacto real tendrá este giro de 1.5 billones de pesos en el sector?
El sector eléctrico colombiano atraviesa un déficit de liquidez que, según cifras de Acolgen, ronda los 4 billones de pesos. Este descalce financiero no solo obedece a las ventas de energía, sino también a la falta de pago de subsidios y deudas acumuladas por entidades públicas, destacando el caso de la empresa AIR-E.
Los recursos anunciados, más que una compra de energía nueva, actúan como un saneamiento de cuentas pendientes. La presidenta de Acolgen aclaró que el objetivo es brindar salud financiera para que las empresas puedan adquirir los insumos necesarios para operar: «Esos 1.5 billones entrarían a cubrir la deuda que se tiene en este momento de energía que ya se entregó. Lo que se necesita es poder tener salud financiera, estabilizar las empresas térmicas justamente para que puedan seguir comprando el gas, el carbón o los combustibles líquidos de respaldo».
¿El paquete de ayudas descarta la posibilidad de un apagón en Colombia?
A pesar del alivio financiero, la industria mantiene una postura de cautela frente a la seguridad energética del país. Aunque el parque térmico colombiano tiene amplia experiencia superando fenómenos del Niño, la demanda actual y la presión sobre el sistema son desafíos sin precedentes.
«Pagarles a las generadoras térmicas en este momento no nos aleja de una posibilidad de apagón. El fantasma sigue ahí», advirtió tajantemente Natalia Gutiérrez. Según la dirigente gremial, el sistema presenta un déficit de energía en firme proyectado desde hace cuatro años, lo que obliga a que «nada pueda fallar» durante los próximos meses de sequía. Por ello, instó a la ciudadanía a implementar medidas de ahorro energético para aliviar la carga sobre la red nacional.
¿De dónde saldrá el gas necesario para enfrentar el fenómeno del Niño?
Uno de los puntos críticos para el funcionamiento de las térmicas es el suministro de gas, cuya disponibilidad en el corto plazo es limitada. El país importa actualmente el 35% del gas que consumen los hogares colombianos, lo que aumenta la vulnerabilidad del sistema ante una mayor demanda por parte de las generadoras.
Gutiérrez señaló que el Gobierno está explorando vías alternas para garantizar la oferta: «La noticia de la ampliación de la licencia ambiental para la regasificadora SPEC es muy buena, ya que está aumentando la capacidad de importación. También se revisan opciones con la Agencia Nacional de Hidrocarburos para habilitar comercialmente gas de pruebas de varios pozos». La clave, concluyó la presidenta del Consejo Gremial, será una logística coordinada de combustibles y un trabajo conjunto con Ecopetrol para que el recurso alcance durante los meses de alta temperatura y menor hidrología.
/colprensa

