La Fundación para la Investigación Atlántida Marina, Fiatmar, generó una alerta ante el volcamiento de corales en varias zonas de la ciudad de Santa Marta, situaciones detectadas durante las inmersiones de buzos y registradas en la aplicación el ‘Árbol de la Vida Marina’.
Esta aplicación es un ecosistema digital, que une a los buzos y la ciencia ciudadana facilitando el registro y el conocimiento de las especies avistadas en el mar.
Los volcamientos se han evidenciados en sitios con profundidades entre dos y 10 metros, se asocian a los fuertes mares de leva y otros pueden estar relacionados con malas prácticas de anclaje durante la pesca.
La directora de innovación de la fundación Fiatmart, Lina Rico, afirmó que “desde el punto de vista físico e hidrodinámico, es inverosímil atribuir el volcamiento de una Colpophyllia natans, de dos metros de diámetro, a la energía de un mar de leva, especialmente cuando una colonia adyacente de proporciones idénticas permanece intacta”.
La experta explicó que mecánicamente, se habla de una estructura semiesférica de carbonato de calcio sumamente densa, que pesa varias toneladas, posee un perfil hidrodinámico, que desvía las corrientes y tiene un centro de gravedad extremadamente bajo anclado al sustrato.
“Para superar la inercia y arrancar una masa de este volumen, la fuerza de arrastre del flujo orbital del oleaje en el fondo tendría que ser catastrófica y generalizada. La física de fluidos dicta que la energía del oleaje se distribuye a lo largo de todo el frente del arrecife; el agua no puede concentrar selectivamente miles de julios de fuerza de tracción sobre un solo coral ignorando por completo al que está a escasos centímetros de distancia”, aseguró.
Rico hizo énfasis en que esta asimetría en el daño estructural es la prueba mecánica definitiva de que el volcamiento no fue causado por una dinámica de fluidos natural, sino por la aplicación de una fuerza puntual, asimétrica y de apalancamiento extremo, característica inconfundible del impacto directo y el «garreo» de un ancla y su cadena pesada.
LA RECUPERACIÓN
En los procedimientos para enderezar a pulso los corales cerebros, han descubierto “algo biológicamente increíble: estaba tan agotado, que su baba de defensa ya no nos urticó. Estamos repitiendo este esfuerzo a lo largo de todo el arrecife. Cada colonia que logramos poner de pie es un respiro para nuestro mar”, dijo Lina Rico.
Estas situaciones se están reportando ante las autoridades pertinentes para que se tomen las medidas pertinentes para acomodar los corales y emprender las acciones que conlleven a su recuperación.
Los buzos y expertos de Fiatmar invitan a los ciudadanos, visitantes y a la Gente del Mar a reportar en la app ‘Árbol de la Vida Marina’, los daños identificados debajo del agua y ayudar a sanar el océano.

