La red hospitalaria del Magdalena fue puesta en alerta amarilla como medida preventiva ante la situación de desastre de carácter nacional declarada por el Gobierno Nacional después del sismo de magnitud 7,4 registrado el 10 de agosto.
La medida fue adoptada por la Secretaría Seccional de Salud del Magdalena, a través del Centro Regulador de Urgencias y Emergencias (CRUE), mediante la Circular 727, con el propósito de mantener activada la capacidad de respuesta de las instituciones de salud del departamento frente a posibles eventualidades.
La declaratoria de alerta se produce luego de que el Gobierno Nacional expidiera el Decreto 1171 del 11 de agosto de 2026, mediante el cual declaró la Situación de Desastre de Carácter Nacional como consecuencia de las afectaciones ocasionadas por el movimiento telúrico.
El sismo ocurrió el 10 de agosto, a las 7:34 de la mañana, con epicentro en el municipio de San José del Palmar, Chocó. De acuerdo con el decreto nacional, se registraron afectaciones preliminares en diferentes regiones del país, relacionadas con viviendas, vías, aeropuertos, instituciones educativas y establecimientos de salud.
Aunque el Magdalena no aparece relacionado de manera expresa entre los departamentos afectados en el artículo primero del decreto, el movimiento fue percibido en diferentes sectores del territorio departamental. Por esta razón, la Secretaría de Salud estableció el alistamiento preventivo de la red hospitalaria para responder ante posibles réplicas, emergencias o un eventual incremento en la demanda de servicios médicos.
La medida, bajo la orientación de la gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, y la coordinación de la secretaria seccional de Salud, Magda Karina Alarcón, cobija a las Empresas Sociales del Estado (ESE) de todos los niveles de atención, así como a las IPS públicas y privadas, clínicas, hospitales y demás instituciones que hacen parte de la Red de Urgencias y Emergencias del departamento.
También están incluidos los servicios de atención prehospitalaria, transporte asistencial, bancos de sangre, unidades transfusionales y otros actores vinculados a la atención de emergencias.
Alistamiento de las instituciones
Durante la vigencia de la alerta amarilla, las instituciones de salud deberán revisar, activar o actualizar sus Planes Hospitalarios de Emergencias y Desastres, de acuerdo con las condiciones y capacidades de cada establecimiento.
También tendrán que verificar las rutas de evacuación, puntos de encuentro, áreas de expansión y los mecanismos establecidos para garantizar la continuidad de los servicios esenciales en caso de presentarse una emergencia que afecte el funcionamiento habitual de las instituciones.
Dentro de las acciones de preparación se encuentra la verificación de la disponibilidad de personal sanitario, medicamentos, insumos médicos, sangre y hemoderivados, oxígeno, equipos biomédicos y ambulancias.
Asimismo, las instituciones deberán inspeccionar sus instalaciones y comprobar el funcionamiento de las redes eléctricas, plantas de respaldo, sistemas de abastecimiento de agua, comunicaciones y redes de gases medicinales.
Estas verificaciones tienen como finalidad identificar con anticipación posibles situaciones que puedan limitar la prestación de los servicios y establecer las medidas necesarias para mantener la atención.
Reporte de capacidades y afectaciones
Las IPS públicas y privadas del departamento deberán informar al Ministerio de Salud y Protección Social sobre sus capacidades institucionales y las posibles afectaciones relacionadas con la emergencia.
La información deberá ser actualizada dos veces al día, con cortes establecidos a las 6:00 de la mañana y a las 6:00 de la tarde, durante el tiempo que permanezca vigente la alerta.
De manera paralela, las instituciones deberán continuar suministrando información al CRUE Magdalena sobre la ocupación y disponibilidad de camas de urgencias, hospitalización y unidades de cuidado intensivo, además de la disponibilidad de quirófanos, ambulancias y capacidad de expansión.
Los reportes dirigidos al Ministerio de Salud y aquellos solicitados por el CRUE corresponden a procesos diferentes, por lo que deberán cumplirse de manera simultánea.
Los gerentes, directores o funcionarios designados por cada institución serán responsables de garantizar que la información reportada sea veraz, completa, oportuna y se encuentre actualizada.
Notificación inmediata al CRUE
La Secretaría Seccional de Salud estableció que cualquier situación que pueda superar la capacidad de respuesta de una institución deberá ser comunicada inmediatamente al CRUE Magdalena, sin esperar los horarios definidos para los reportes periódicos.
Entre los eventos que deben ser notificados se encuentran el ingreso masivo de pacientes, la saturación de los servicios de urgencias, afectaciones en la infraestructura, evacuaciones, suspensión de servicios o interrupciones en el suministro de agua, energía eléctrica u oxígeno.
También deberán reportarse otras situaciones que puedan comprometer la atención de los usuarios o superar la capacidad instalada de las instituciones de salud.
El CRUE Magdalena mantendrá el seguimiento a las condiciones de la red hospitalaria y a la capacidad de respuesta de las instituciones durante la vigencia de la alerta.
De igual manera, fortalecerá la coordinación de los procesos de referencia y contrarreferencia, la ubicación de pacientes y la articulación entre las instituciones prestadoras de servicios de salud y los organismos encargados de la respuesta ante emergencias.
La alerta amarilla hospitalaria permanecerá vigente hasta que la Secretaría Seccional de Salud del Magdalena determine su modificación, prórroga o levantamiento, teniendo en cuenta la evolución de la situación, las orientaciones del Gobierno Nacional y las disposiciones del Ministerio de Salud y Protección Social.

