Cartagena fue escenario de la cuarta mesa regional de cierre de medicamentos pendientes, un ejercicio con el que la Superintendencia Nacional de Salud logró resolver 182.927 reclamaciones represadas, en el marco de una estrategia que la entidad ya adelantó en otras regiones del país y que planea replicar próximamente en zonas aún no cubiertas.
El resultado se dio tras tres días de trabajo conjunto entre la Superintendencia, 16 EPS y 25 gestores farmacéuticos y operadores logísticos de la región Caribe, que en total tenían sobre la mesa 267.355 casos por resolver, según reportó la delegada para Gestores Farmacéuticos de la entidad, María Niny Echeverry.
Pese al avance, la funcionaria advirtió que persisten problemas de fondo en el sistema: fallas en la articulación entre los actores involucrados, información de baja calidad, demoras en la gestión de autorizaciones, desabastecimiento en los inventarios y descoordinación en los procesos operativos. Para Echeverry, estas falencias no son un asunto meramente administrativo, sino que se traducen en consecuencias directas sobre los pacientes.
«Estas situaciones generan barreras de acceso para los usuarios, incrementan los tiempos de espera y afectan la continuidad de los tratamientos, particularmente en pacientes con enfermedades de alto costo, enfermedades huérfanas y otras condiciones clínicas que requieren continuidad terapéutica», señaló.
La Superintendencia calificó estas jornadas como un mecanismo extraordinario —no una solución permanente— que combina coordinación interinstitucional, auditoría en tiempo real y seguimiento operativo, con la meta de ir normalizando la entrega de medicamentos en el sistema de salud. Echeverry precisó que, más allá de los casos ya cerrados, la entidad seguirá vigilando que los actores del sistema resuelvan las reclamaciones que aún quedan abiertas.

