Colombia florece y entrará al desarrollo y la riqueza para sus 53 millones de habitantes.
Se va Petro, se acaba su jefatura militar y ese poder que grande le quedó, la paz que no totalizó, la economía que despilfarró, y en general esta nación, país y población que malogró.
Aspiraba a mantener subyugada a Colombia, arrancándole el futuro, la rectitud, la integridad, la justicia, la honradez y la prosperidad. Manipuló y adulteró todo para imponer a su sucesor, utilizando las finanzas estatales y el poder que arañaba a todas las entidades gubernamentales.
Fueron cuatro años de maromas, irrupciones y acometidas contra el orden institucional de una nación que aspiraba a mitigar los estallidos e invasiones a las normas constitucionales. Los medios, las redes y toda suerte de vericuetos, fueron asaltados por Petro para envilecer, corromper y denigrar a quienes quisieron desenmascararlo y revelar toda su depravación e inmoralidad.
Sus furtivos y solapados viajes rodeados de sorprendentes desapariciones en el Boulevard de Clichy en París, escaparon a las muy certeras cartas del excanciller Álvaro Leyva. Y qué decir de todo lo que ocurría cuando celosamente incursionaba por fuera de los programas oficiales. Todo esto serviría a muchos escritores para atenuar textos prohibidos para menores de edad.
Al menos solo nos quedan 20 días para esa X que abarrota Petro con sus proezas, sergas y hazañas. Así será el final… final de sus falsas o dudosas denuncias de fraude electoral y demás torpezas, aturdimientos y “congelados” durante estos 4 años.
Ahora tendrá que acostumbrarse al camino que le queda, pero sin los abusos que le generaba la presidencia, a la que llegó y no explicó la extralimitación de los límites de los dineros de la campaña autorizados por la ley.
Esa ley, esa norma, como todas las que violó y burló, hacen parte de sus anhelos por conseguir su reelección reformando la Constitución, para lo cual quiso buscar firmas que le autorizaran la flauta que no le sonó.
Por ahora, no descansará en su empeño de mortificar a Abelardo De la Espriella, su sucesor. Por lo pronto su misión está orientada a fastidiarlo e incomodarlo, como lo está haciendo, con la ubicación del lugar de su posesión y enrostrarle su agonizante superioridad como jefe de las Fuerzas Armadas.
Es hora de aplicar un freno a este barullo, encontrando un entendimiento entre derrotado y ganador De la Espriella-Petro, que deje en claro la superioridad que tiene quien salió triunfante en las elecciones del 21 de junio. Petro debe buscar refugios diferentes, para escapar a la crítica y burla internacional que lo ubica en la otra orilla: la del fracaso, revolcón y despiste.
Entre tanto, Colombia florece y entrará al desarrollo y la riqueza para sus 53 millones de habitantes, incluido el pueblo que arruinó Petro. Ya los organismos internacionales, los países, los pueblos y en general el crecimiento, el progreso y la prosperidad nos harán grandes. El vicepresidente eleco, el nuevo y eficiente minHacienda, Miguel Gómez Martínez y el equipo económico, triunfan en Estados Unidos, para enderezar la maltrecha economía que nos dejó Petro. ¡Buen viento y buena mar!
BLANCO: Gran apertura recibió Colombia en Estados Unidos. El secretario de Estado, Marco Rubio abrió sus puertas a la misión colombiana.
NEGRO: Los subversivos que se multiplicaron durante el gobierno Petro se dedicaron ahora a secuestrar al pueblo, a los pobres. ¿Será que así buscarán su revolución, golpeando a los pobres
*Periodista

