Una familia residente en el barrio María Eugenia, en el sur de Santa Marta, atraviesa un verdadero calvario mientras espera que las autoridades les entreguen el cuerpo de Edwin Enrique Vásquez Mantel, un hombre oriundo de San Jacinto, Bolívar, quien durante varios años residió en la capital del Magdalena y fue hallado sin vida en la vereda Betania, municipio de Totoró, departamento del Cauca.
De acuerdo con el relato de sus familiares, Edwin Enrique Vásquez Mantel viajó el pasado 27 de marzo con destino a Florencia, Caquetá. Sin embargo, debido a que, según sus allegados, padecía episodios de delirio de persecución, durante el trayecto descendía de algunos buses y abordaba otros porque creía que estaba siendo seguido.
Esta situación hizo que, sin proponérselo, terminara llegando al departamento del Cauca. Sus familiares indicaron que alcanzó a comunicarse con su madre desde la terminal de transportes de Popayán, pero el 29 de marzo perdieron todo contacto con él.
Fue solo hasta el 20 de abril cuando la familia conoció lo ocurrido, luego de observar una publicación de un medio de comunicación del Cauca en la que se informaba sobre el hallazgo de un hombre sin vida en la vereda Betania, jurisdicción del municipio de Totoró.
Según explicó Sirleth Vásquez, hermana de Edwin Enrique Vásquez Mantel, las imágenes difundidas permitieron reconocerlo, ya que junto al cuerpo aparecían su cédula de ciudadanía, su billetera, su teléfono celular y demás pertenencias personales.
Debido al tiempo transcurrido entre su desaparición y el hallazgo, el cuerpo fue encontrado en avanzado estado de descomposición, por lo que las autoridades solicitaron pruebas científicas para confirmar plenamente su identidad.
Posteriormente, Medicina Legal requirió una prueba de ADN al padre de Edwin Enrique Vásquez Mantel, procedimiento que fue realizado durante el mes de mayo. No obstante, la familia asegura que desde entonces no ha recibido ninguna información oficial sobre el avance del proceso.
«Nos dijeron que había que hacerle el ADN a mi papá y ya se hizo. Desde ese momento estamos esperando una respuesta, pero no contestan los teléfonos ni nos informan cómo va el trámite», manifestó Sirleth Vásquez mientras permanecía a las afueras de la sede de Medicina Legal en Santa Marta.
La mujer explicó que la familia no ha podido desplazarse hasta el Cauca debido a las condiciones de seguridad que, según les informaron, existen en la zona donde fue encontrado el cuerpo.
Asimismo, indicó que esta demora ha causado un profundo dolor en sus padres, especialmente en su padre, un adulto mayor de 83 años, quien se encuentra desesperado por recuperar el cuerpo de su único hijo varón para darle una sepultura digna.
«Mi papá llora todos los días y hasta quiere viajar él mismo a Popayán para buscar a su hijo. Lo único que pedimos es que nos ayuden y agilicen los trámites para poder traerlo a Santa Marta y darle cristiana sepultura», expresó entre lágrimas.
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