El Clan del Golfo anunció que dejará de cobrar el ‘impuesto de guerra’, que en realidad es una extorsión, a comerciantes de varios municipios de los departamentos de Antioquia y Córdoba entre el 10 de julio y el 10 de octubre.
El anuncio, según explicó el grupo armado a través de un comunicado, lo hace como un «gesto de buena voluntad» que envía al recién elegido presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella.
“Esta decisión constituye un gesto tangible de buena voluntad al presidente electo Dr. Abelardo Gabriel De La Espriella Otero y también un reconocimiento a los países mediadores —Reino de España, Reino de Noruega, Confederación Suiza, Estado de Qatar—, a los acompañantes —Misión de Apoyo al Proceso de Paz MAPP/OEA, Conferencia Episcopal de Colombia y Consejo Mundial de Iglesias— por su seriedad, objetividad y hospitalidad en el proceso de mediación que ha posibilitado los avances de este esfuerzo”, escribió el grupo armado.
El mensaje parece ser una respuesta al ultimátum dirigido a las organizaciones criminales que el nuevo presidente hizo al recibir el documento que lo acredita como presidente.
«A esas personas que están al margen de la ley, un mensaje categórico: disponen de un mes para entrar en razón y organizar su sometimiento al Estado de derecho”, señaló en su momento de la Espriella.
/Colprensa.

