Los campesinos, caficultores y agricultores de la Sierra Nevada de Santa Marta podrán seguir trabajando y comercializando sus productos mientras avanza el proceso judicial relacionado con una demanda colectiva presentada por el pueblo indígena Kogui, según aclaró la Unidad de Restitución de Tierras (URT).
La entidad explicó que la demanda no implica restricciones para las actividades productivas ni limita el acceso de los habitantes del territorio a servicios financieros, como los créditos del Banco Agrario.
José Humberto Torres, director territorial de la URT para Magdalena y Atlántico, señaló que el proceso busca el reconocimiento de los derechos territoriales de la comunidad indígena Kogui y no afecta las labores que desarrollan campesinos, agricultores y caficultores en la zona.
El funcionario precisó que quienes viven y trabajan en el territorio pueden continuar sembrando, cosechando y comercializando sus productos con normalidad mientras la justicia estudia el caso.
La demanda colectiva fue admitida en febrero de este año por el Juzgado Segundo Civil del Circuito Especializado en Restitución de Tierras de Santa Marta.
Ahora será ese despacho judicial el encargado de analizar la solicitud presentada por las autoridades del pueblo Kogui y emitir una decisión sobre el reconocimiento de sus derechos étnico-territoriales.
Desde la URT recordaron que el proceso comenzó en 2023, cuando los representantes indígenas radicaron formalmente la solicitud de restitución. Desde entonces, la entidad ha desarrollado labores de caracterización del territorio y otras actuaciones necesarias para sustentar la demanda.
Mientras avanza este caso, el equipo étnico de la URT continúa trabajando con otras comunidades indígenas del Magdalena.
Recientemente, la entidad realizó tres jornadas de caracterización en el corregimiento de Bonda, en Santa Marta, con las comunidades Mulkuakuñgui y Sewawinaka, pertenecientes al pueblo Kogui.
Durante estas actividades se recopilaron testimonios sobre la historia de ocupación del territorio, la ubicación de sitios sagrados, las afectaciones causadas por el conflicto armado y otros elementos que servirán para respaldar futuros procesos de restitución colectiva.
Miguel Bolaño Nolavita, miembro del pueblo Kogui, destacó la importancia de los procesos adelantados por la Unidad de Restitución de Tierras y aseguró que la comunidad trabaja desde hace tres años en la defensa y reconocimiento de sus territorios ancestrales.
También agradeció la reapertura de la oficina de Asuntos Étnicos de la URT en Magdalena, que había permanecido cerrada durante varios años y hoy acompaña los procesos de las comunidades indígenas en el departamento.
La Unidad de Restitución de Tierras informó que, por primera vez desde la entrada en vigencia de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, se han presentado diez demandas colectivas en la región.
Entre ellas se encuentra la del pueblo Kogui, que ya fue admitida por la justicia y cuyo estudio continúa en el Juzgado Segundo Especializado en Restitución de Tierras de Santa Marta.

