La Selección de Uruguay debutó en el Mundial de 2026 con un empate 1-1 frente a Arabia Saudita, resultado que volvió a evidenciar los problemas ofensivos del equipo dirigido por Marcelo Bielsa. Pese a dominar gran parte del encuentro y registrar 27 remates, la Celeste solo pudo marcar una vez y tuvo que conformarse con un punto en su estreno en Norteamérica.
El conjunto sudamericano mostró dos caras muy diferentes. En la primera mitad tuvo dificultades para generar peligro ante una defensa saudita bien organizada y extrañó la creatividad del mediocampista Giorgian De Arrascaeta, ausente por lesión. El juego fue lento y poco preciso, lejos de la intensidad característica de los equipos de Bielsa.
Otro de los focos de preocupación fue el delantero Darwin Núñez, quien volvió a quedarse sin anotar y fue sustituido al descanso tras una actuación discreta. El atacante acumula casi dos años sin marcar con la selección uruguaya, una sequía que alimenta las dudas sobre su momento futbolístico.
En el complemento, Uruguay mejoró notablemente. Con el ingreso de Agustín Canobbio y el empuje de Federico Viñas, el equipo ganó profundidad y comenzó a generar numerosas ocasiones. Sin embargo, se encontró con una brillante actuación del arquero saudita Mohamed Al Owaiss, figura del partido gracias a varias intervenciones decisivas.
La insistencia uruguaya tuvo premio recién al minuto 80, cuando Maximiliano Araújo logró vencer la resistencia del guardameta rival para establecer el empate definitivo.
Ahora, la Celeste deberá mejorar su eficacia de cara al arco si quiere aspirar a avanzar en el torneo. Su próximo reto será el 21 de junio frente a Cabo Verde, selección que sorprendió al igualar sin goles ante España en la primera jornada del Grupo H. / AFP

