La significativa revaluación que ha tenido el peso colombiano, que lo ha llevado a conversiones a dólar similares a las de 2021 o 2022 en los últimos meses, puede ser positiva para muchos sectores, pero para otros, en especial el cafetero, puede constituir una seria amenaza.
En lo que va de 2026, la moneda colombiana acumula ya una revaluación de 9,5% frente al dólar, lo que la ha convertido en la moneda más revaluada de América Latina, por encima de los pesos chileno y mexicano.
Después de la primera vuelta presidencial, el peso colombiano se fortaleció aún más, hasta alcanzar los $3.580 el pasado viernes, con una baja de $15 frente a la Tasa de Representativa del Mercado (TRM) definida por la Superfinanciera.
Este comportamiento de la revaluación de la moneda ha sido una constante durante el 2025 y buena parte de 2026, periodo en donde ha frecuentado valores cercanos a $3.500 y $3.800.
Según el economista y CEO de Lumen Economic Intelligence, Luis Fernando Mejía, la reciente apreciación de la moneda corresponde a una suma de factores tanto internos como externos, como el debilitamiento del dólar.
En cuanto al ámbito local, Mejía destacó, entre otras cosas, que Colombia continúa presentándose como un destino atractivo para los inversionistas internacionales, lo que favorece la variación en la apreciación del peso.
“En el ámbito local, han contribuido los altos precios de algunas materias primas, la entrada de divisas por exportaciones y remesas, y un diferencial de tasas de interés que sigue siendo atractivo para los inversionistas internacionales. También ha ayudado la percepción de una menor incertidumbre política frente a meses anteriores”; señaló.
LAS PREOCUPACIONES DE LOS CAFETEROS
En el caso de los cafeteros, la situación ya se volvió motivo de alerta.
El gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), Germán Bahamón, indicó que en un año la tasa de cambio ha caído cerca de $549 pesos por dólar, provocando que los productores del grano dejen de percibir más de $400.000 pesos por cada carga de café.
Esta situación se traduce en un impacto cercano al 17% de los ingresos de las familias cafeteras del país en un periodo cercano a los 12 meses.
“Un impacto monumental para la familia cafetera, que afecta peligrosamente la rentabilidad de su cosecha. Hay más de 540.000 familias que sostienen empleo, arraigo y desarrollo en las regiones de Colombia”, destacó el líder gremial.
Según un análisis preliminar de la Federación la pérdida del sector cafetero por la revaluación del peso ha sido de $445.000 millones desde agosto de 2025 hasta mayo de 2026.
Y los cafeteros no son los únicos. Otros sectores agrícolas exportadores como flores, palma o cacao también están siendo gravemente afectados.
CÓMO AFECTA LA REVALUACIÓN DE LA MONEDA
Mejía explica que la revaluación de la moneda tiene distintos efectos como moderar la inflación y abaratar las importaciones, no obstante, para los sectores exportadores también trae efectos negativos en relación a los ingresos que obtiene.
“La revaluación del peso tiene efectos mixtos. Por un lado, abarata las importaciones y ayuda a moderar la inflación. Sin embargo, para los sectores exportadores, como el cafetero, implica que por cada dólar exportado reciben menos pesos. Esto reduce sus ingresos en moneda local y puede afectar la rentabilidad, especialmente en productores con costos denominados en pesos”, indicó.
“En el caso del café, el impacto depende también del comportamiento del precio internacional y de la productividad del sector, pero una apreciación sostenida del peso tiende a restar competitividad a las exportaciones”, añadió.
De esta forma, además, de que el sector no presenta las mejores cifras en los indicadores acumulados, sus ingresos por exportaciones también se han visto afectados.
En los últimos 12 meses, entre junio de 2025 y mayo de 2026, la producción alcanzó 12,6 millones de sacos, una disminución de -14%. Siguiendo esa misma línea en lo corrido del año se registró una producción de 4,3 millones de sacos, frente a 5,3 millones de sacos en igual periodo de 2025, lo que representa una caída de -19%.
Ante esta situación, el exdirector de Fedesarrollo indicó que la mejor solución para prevenir mayores afectaciones a los sectores exportadores del país recae en fortalecer la competitividad a través de mejoras a la infraestructura, logística o reducción de costos regulatorios y mejoras productivas.
“Esto implica avanzar en infraestructura, logística, reducción de costos regulatorios y mejoras de productividad. En el caso de los exportadores, también es importante promover instrumentos de cobertura cambiaria que les permitan protegerse de movimientos bruscos del tipo de cambio”, indicó.
BOGOTÁ, (Colprensa).

