Una vez más queda demostrado la capacidad de colaboración y solidaridad de lo samarios cuando se trata de ayudar a sus semejantes caídos en desgracia o son víctimas de problemas de salud.
A Andrés Camilo Echeverría, lo conmovió un video que su hizo viral en las redes sociales de una mujer en precario estado de salud en una Localidad del Distrito Capital, que necesitaba una silla de rueda para poder realizar sus quehaceres domésticos y trasladarse de un lugar a otro.
Ese don de gente y de ayuda humanitaria, lo motivó viajar durante 18 horas desde Santa Marta hasta la Localidad de Bosa, en el sur de Bogotá para el encuentro con Gilma Ariza, a quien hizo entrega de una silla de rueda, que requería para su movilidad o locomoción.La beneficiada, además de su problema de salud se le sumaba la grave situación económica que junto a su familia padece, lo que la obligaba a sentarse en un balde para poder movilizarse, lo que les causaba impotencia y tristeza a sus parientes.
Esto quizás, fue lo que motivó al joven samario a realizar esta obra benéfica en nombre de Dios y con su ayuda contribuir con la felicidad de una persona que bastante que lo necesitaba, que día a día batallaba por salir adelante con su problema de salud.
Fue a través de la Fundación ‘Andrés Camilo Echeverría’ que se puso al frente de la situación y sin pensarlo dos veces se trasladó ese lugar para cumplir con su objetivo, de ayudar a una mujer que bastante lo necesitaba para poder salir adelante.
Esta gesta humanitaria es el reflejo de las bunas acciones que cuando se quiere se pude. Hoy fue con Gilma Artiza, mañana será con una persona de Santa Marta o de la Zona Bananera o de cualquier municipio del Magdalena.

