La situación de seguridad en la región del Catatumbo volvió a agravarse en las últimas horas, luego que cerca de 293 núcleos familiares, correspondientes a 784 personas, tuvieron que abandonar sus hogares por las inclemencias de la guerra.
Todos ellos habitaban las veredas Km 84, Km 92, El Mirador, Cañahuate, La Torcoroma, El Salado, Llano Alto y Brisas del Catatumbo, en el municipio de El Tarra, Norte de Santander, y quienes en los últimos días han tenido que ver de cerca nuevos enfrentamientos entre las disidencias de las extintas Farc y el ELN.
Incluidos homicidios y ataques con drones en el corregimiento de Filogringo y la Isla del Cerro, en el municipio de El Tarra.
En 2026 se han presentado 13 eventos de desplazamiento masivo que han dejado 2.447 personas desplazadas en el Catatumbo, principalmente en los municipios de Tibú y El Tarra.
La Defensoría del Pueblo hizo un llamado a las autoridades para garantizar atención humanitaria integral e inmediata a las familias desplazadas, así como fortalecer las acciones de prevención y protección. Al igual que pidió que se activen los espacios de articulación y coordinación del Sistema Nacional de Atención y Reparación Integral a las Víctimas.
Por la grave situación de seguridad que se ha vivido en el departamento desde 2024, la Fiscalía ya imputó a tres máximos jefes de las disidencias.
Se trata de Javier Alonso Velosa García, alias «Jhon Mechas», del Bloque Magdalena Medio; y los jefes político y financiero del autodenominado frente 33, Carlos Eduardo García Téllez, alias «Andrey Avendaño», y Farby Edison Parra Parra, alias «Richard».
Las pruebas que la Fiscalía tiene en su poder dan cuenta de que presuntamente ordenaron a sus estructuras armadas tomar control territorial absoluto, a través del uso de armas y rentas ilícitas en Tibú, El Tarra, Teorama y Hacarí.
- COLPRENSA

