El Ejército capturó a alias ‘Chalia’, señalado como uno de los hombres que se perfilaban para entrar a la cúpula del Clan del Golfo, en el mismo pueblo donde el Gobierno quiere sentar a ese grupo a negociar su desarme. La operación ocurrió en zona rural de Belén de Bajirá, en Chocó, en medio del dispositivo de seguridad montado para las elecciones presidenciales de este domingo.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, anunció la captura y describió al detenido como un cabecilla con más de 11 años de trayectoria criminal. Lo señaló como presunto responsable de homicidios selectivos, extorsiones, reclutamiento de menores y narcotráfico en Chocó y Antioquia.
Por ‘Chalia’ se ofrecía una recompensa de hasta 500 millones de pesos y figuraba en el cartel de los más buscados, dijo el ministro. De acuerdo con su versión, el hombre coordinaba corredores del narcotráfico y el fortalecimiento de las economías ilícitas del grupo.
Aunque el ministro no reveló su nombre, el cartel de los más buscados que el propio Ministerio de Defensa divulgó en diciembre de 2024 identifica a ‘Chalia’ como José Elías Cortés Velásquez. Según información revelada por Infobae, las autoridades lo tenían como un enlace operativo y financiero clave del narcotráfico de la organización.
Ese perfil cobró peso este año. Tras la muerte de alias ‘Gonzalito’, varios reportes ubicaron a ‘Chalia’ entre los hombres que se disputaban ser la mano derecha de Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, alias ‘Chiquito Malo’, el máximo jefe del grupo.
El lugar de la captura no es cualquiera. Belén de Bajirá es uno de los municipios que el Gobierno de Gustavo Petro escogió para concentrar a la cúpula del Clan del Golfo y empezar a negociar su sometimiento.
En abril de 2026, el Ejecutivo firmó una resolución para suspender las órdenes de captura contra 29 cabecillas del grupo, entre ellos ‘Chiquito Malo’. La idea era trasladarlos a unas Zonas de Ubicación Temporal (ZUT) en Belén de Bajirá, en Chocó, y Tierralta, en Córdoba, a partir del 25 de junio.
Todo esto hace parte de lo que el Gobierno llama una “conversación sociojurídica”, un canal de diálogo técnico para que esa estructura, que hoy se autodenomina Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), avance hacia su desmonte. El grupo es la organización criminal más grande del país.
Pero ese plan tropezó con la Fiscalía General de la Nación. La fiscal general, Luz Adriana Camargo, decidió no suspender las órdenes de captura contra los 29 cabecillas, entre ellos ‘Chiquito Malo’, que además tiene un pedido de extradición de Estados Unidos. Sin ese paso, el traslado a las zonas quedó en el aire.
BOGOTÁ, (Colprensa).

