Productores de distintas veredas rurales de Ciénaga participaron en un proyecto de capacitación y transferencia tecnológica orientado a fortalecer la producción cafetera y optimizar el uso de recursos naturales.
Caficultores de la parte alta de la Sierra Nevada comenzaron a transformar sus procesos productivos tras recibir asistencia técnica y herramientas para implementar prácticas de beneficio ecológico.
Reducir el consumo de agua en la producción de café y fortalecer las capacidades técnicas de los caficultores hacen parte de los objetivos de un proyecto que benefició a 100 familias productoras de la zona rural de Ciénaga, en la Sierra Nevada de Santa Marta, mediante asistencia técnica especializada y la entrega de herramientas para modernizar los procesos de beneficio ecológico del grano.
La iniciativa fue ejecutada por la Agencia de Renovación del Territorio (ART), en alianza con la Red Ecolsierra y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), y estuvo dirigida a productores ubicados en distintas veredas de la zona rural del municipio, donde la producción cafetera representa una de las principales actividades económicas de numerosas familias. El proyecto incluyó jornadas de capacitación, visitas técnicas a predios productivos y acompañamiento permanente para la implementación de nuevas metodologías relacionadas con el procesamiento y manejo del café.
Dentro de las actividades desarrolladas se realizaron procesos de formación sobre producción sostenible, manejo eficiente de recursos y fortalecimiento de capacidades técnicas en finca. Los productores también participaron en espacios prácticos para conocer el funcionamiento de nuevas herramientas y adaptar los sistemas de beneficio a métodos que reduzcan el uso de agua y optimicen los procesos posteriores a la cosecha.
Uno de los principales componentes del proyecto fue la implementación de tecnología Ecomill, un sistema utilizado para el lavado ecológico del café que permite disminuir el uso de agua durante la etapa de beneficio del grano. Según la información entregada por las entidades participantes, este mecanismo logró reducir el consumo aproximado de 40 litros de agua por kilogramo de café procesado a cerca de 360 mililitros, mediante procesos de despulpado y lavado que requieren menores volúmenes del recurso hídrico.
La incorporación de esta tecnología estuvo acompañada de asistencia técnica orientada al uso, mantenimiento y adaptación de los equipos dentro de las fincas cafeteras. Asimismo, se realizaron procesos de seguimiento para verificar la implementación de las nuevas prácticas y resolver aspectos técnicos relacionados con la operación de los sistemas entregados a las familias participantes.
Entre los beneficiarios se encuentra Juan Olivares, productor de la vereda La Secreta, quien explicó que durante más de cuatro décadas realizó el beneficio del café utilizando métodos tradicionales que requerían mayores cantidades de agua y procesos manuales. Indicó que actualmente implementa nuevas prácticas dentro de su cultivo y participa en las actividades técnicas desarrolladas como parte del proyecto, las cuales incluyen ajustes en las etapas de procesamiento y manejo del grano.
Además del acompañamiento técnico, las familias cafeteras recibieron generadores de energía para apoyar labores asociadas a la producción y transformación del café. Estos equipos serán utilizados para facilitar el funcionamiento de herramientas, maquinaria y otros procesos técnicos requeridos durante las distintas etapas productivas, especialmente en sectores rurales donde las condiciones de acceso a infraestructura eléctrica son limitadas.
Belia Bustamante, coordinadora subregional de la ART para la Sierra Nevada y Serranía del Perijá, señaló que el programa también incorpora componentes relacionados con el fortalecimiento organizativo de las comunidades rurales. Explicó que las acciones desarrolladas buscan facilitar procesos asociativos, promover el trabajo comunitario y generar condiciones para mejorar la articulación comercial de los productores participantes.
Por su parte, Nelson Mendoza, productor cafetero radicado en la Sierra Nevada desde la década de 1990, manifestó que los agricultores vinculados al proyecto han participado en diferentes procesos orientados al fortalecimiento técnico de la producción. Indicó que las capacitaciones y el acompañamiento recibido hacen parte de las estrategias implementadas para mejorar los sistemas de cultivo y procesamiento del café en la región.
De acuerdo con las entidades participantes, la estrategia busca avanzar en la implementación de prácticas productivas relacionadas con el uso eficiente del agua, el fortalecimiento técnico de los productores y la adopción de herramientas orientadas a mejorar los procesos asociados a la caficultura en las comunidades rurales de la Sierra Nevada de Santa Marta.

