Una nueva crisis de seguridad se vive en el departamento de Guaviare a causa de combates entre hombres bajo el mando de Néstor Gregorio Vera «Iván Mordisco», y de Alexander Díaz Mendoza «Calarcá».
Información de inteligencia señaló que al menos 30 guerrilleros habrían muerto en esos enfrentamientos.
Entre los fallecidos estaría alias ‘Negro primo’, uno de los mandos medios de la estructura criminal del Estado Mayor Central (EMC) en ese departamento, mientras que alias ‘Pescado’, otro miembro del Bloque Amazonas de las disidencias de ‘Mordisco’, estaría herido.
‘Negro Primo’ ingresó a las disidencias, específicamente al frente Carolina Ramírez, desde 2017 y rápidamente ascendió en la cadena de mando a la que llegó en 2025.
Un documento de inteligencia detalló que su muerte representaría la “pérdida de un mando con experiencia” y afecta la capacidad de reorganización del grupo armado, especialmente en el manejo de recursos y control interno y la desmoralización de los que eran sus hombres.
Guaviare es un departamento que ha sufrido en los últimos meses los efectos de los enfrentamientos entre ambas disidencias.
En enero pasado murieron 26 disidentes de ‘Iván Mordisco’. La investigación reveló que no fueron envenenados ni cayeron en combate: fueron fusilados tras rendirse, luego de que alias «Korea», de esa misma organización entregara la ubicación exacta a la estructura de alias «Calarcá» por una suma superior a los $500 millones y el control de rentas ilícitas.
Así lo revelaron informes de inteligencia. Los hechos se remontan al 16 de enero, cuando cerca de 40 hombres fueron sorprendidos mientras tomaban una siesta al mediodía. No hubo capacidad de reacción: más de 100 combatientes de «Calarcá» rodearon el campamento y, aprovechando la superioridad numérica y de fuego, les exigieron la rendición.
Durante el avance les gritaban «que se entregaran, que les iban a respetar la vida», señaló el reporte oficial. De acuerdo con esa reconstrucción, al verse superados, los hombres accedieron. Los combatientes de «Calarcá» reunieron a los rendidos y procedieron a despojarlos de armamento, municiones, explosivos, radios de comunicación, documentos e incluso alimentos. Una vez desarmados y agrupados, habrían sido ultimados con disparos a corta distancia, según el informe.
/Colprensa.

