Esta es una de las fotografías del maestro Leo Matiz que dejó como legado y hace parte de la exposición Frida Kahlo y Diego Rivera.
El Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) reúne, por primera vez, obras de la pareja de artistas mexicanos Frida Kahlo y Diego Rivera en una exposición previa a una ópera inspirada en sus vidas, que se presenta en este mes de mayo en la Metropolitan Opera.
Procedentes de las colecciones del museo, las pinturas, dibujos y fotos crean un diálogo entre las obras de estos dos gigantes del arte mexicano del siglo XX, quienes mantuvieron una relación amorosa a la vez que se influenciaban mutuamente artísticamente.
En esta íntima exposición, las obras de ambas artistas conviven con fotografías de época y varias instalaciones de la ópera, incluyendo una cama atravesada por un inmenso árbol rojo cuyas ramas evocan un sistema venoso, un guiño a muchas pinturas de Frida Kahlo.
Frida Kahlo se convirtió recientemente en la artista femenina más cotizada del mundo después de que una de sus pinturas alcanzara los 54,6 millones de dólares en una subasta en Nueva York.
La naturaleza íntima de su obra, su relación con el dolor y el cuerpo, y su feminismo abierto resuenan con especial fuerza en nuestra época y la han convertido en un icono contemporáneo, presente ahora en todos los medios y que atrae a un público joven.
Durante su vida, Diego Rivera, pintor de frescos a veces monumentales, fue mucho más famoso que Kahlo, quien alcanzó el reconocimiento más tarde en su vida.
Estrenada originalmente en Chicago en 2022, «El Último Sueño de Frida y Diego» se reestrena en el Met bajo la dirección de la coreógrafa brasileña Deborah Colker.
La historia se desarrolla en 1957, pocos años después de la muerte de Frida Kahlo. Ella regresa como espíritu a Diego Rivera, quien está atormentado por el arrepentimiento y la pérdida del amor de su vida.
Cabe destacar que en la inauguración de esta exposición estuvo presente Alejandra Matiz, la hija del fotógrafo magdalenense Leo Matiz, como representante de su legado, el cual hace presencia en importantes eventos de carácter internacional.
El fotógrafo y caricaturista Leo Matiz retrató a Frida Kahlo en múltiples ocasiones. Durante la década de 1940 en México, Matiz cultivó una estrecha amistad con la pareja de artistas, lo que le permitió capturar a Frida con gran naturalidad y en la intimidad de su hogar.

