En el Salón del Nunca Más, de Granada (Antioquia), un museo comunitario de memoria sobre la guerra en el oriente antioqueño, son expuestas actualmente las medallas que integrantes del Batallón de Artillería No. 4 ‘Jorge Eduardo Sánchez Rodríguez’ (BAJES) recibieron como reconocimiento a sus resultados operacionales que en realidad correspondían a ejecuciones extrajudiciales.
Las medallas expuestas fueron entregadas por los antiguos militares y ahora comparecientes en procesos ante la JEP, a víctimas de ‘falsos positivos’, como un acto de reparación simbólica.
La exposición incluye Medallas de Servicios Distinguidos de Orden Público, Medallas del Valor de la Gobernación de Antioquia y otras distinciones otorgadas al interior del BAJES.
‘Renunciar al silencio y a la negación’, que es el nombre de la exposición, propone una reflexión sobre cómo el reconocimiento de lo ocurrido y la justicia restaurativa de la JEP están abriendo escenarios reales de perdón y reconciliación.
Entre 2002 y 2007, integrantes de la fuerza pública asesinaron al menos a 589 personas en Antioquia y las presentaron falsamente como bajas en combate. De estas víctimas, 228 fueron desaparecidas forzosamente. De los 50 máximos responsables imputados, 42 reconocieron su responsabilidad.
En el acto inaugural participaron el presidente de la JEP, magistrado Alejandro Ramelli; la presidenta de la Sala de Reconocimiento de Verdad y Responsabilidad Catalina Díaz, relatora del Subcaso Antioquia del Caso 03, que investiga asesinatos y desapariciones forzadas presentadas ilegítimamente como bajas en combate; y el magistrado Carlos Suárez, de la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas.
“La entrega de estas condecoraciones de máximos y no máximos responsables ha sido una forma en la que comparecientes de la fuerza pública han renunciado al silencio. Luego de encontrarse cara a cara con las víctimas, y de ver su profundo dolor, hubo una transformación en ellos”, dijo durante la apertura de la exposición el presidente de la JEP, el magistrado Alejandro Ramelli.
Además de las condecoraciones, la exposición incluye piezas audiovisuales, fotografías y testimonios que proponen una reflexión sobre el complejo tránsito que han emprendido los comparecientes de la fuerza pública en el proceso judicial restaurativo, que los ha llevado de negar o justificar los crímenes a aportar verdad y reconocer su participación en lo ocurrido.
«Tenemos la responsabilidad con el reconocimiento de seguir renunciando al silencio, a la negación. Hoy no nos reúne un protocolo. Nada formal. Nos reúne la vida. El coraje de podernos mirar a los ojos. Este es un espacio de verdad, escucha y restauración. Queremos honrar la memoria de las víctimas», manifestó el teniente coronel (r) Juan Carlos Piza Gaviria.
La exposición estará abierta al público desde el 20 de mayo y durante todo el mes de junio de 2026. Luego será trasladada a la sede principal de la JEP en Bogotá.

