El gobierno nacional alertó que de acuerdo con los análisis técnicos la probabilidad de instauración del fenómeno climático de El Niño ascendió al 82% para el trimestre mayo-julio, con una proyección de consolidación del 96% hacia finales de año, bajo modelos internacionales que prevén una intensidad entre fuerte y muy fuerte.
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), el Ministerio de Ambiente y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) emitieron una alerta conjunta tras registrarse temperaturas excepcionalmente altas y una marcada disminución de lluvias durante la primera mitad de mayo.
La región Caribe e Insular ha sido la más afectada por olas de calor severas. Ciudades como Valledupar alcanzaron los 38.4°C (4.2°C por encima de su promedio histórico), Santa Marta registró 37.2°C y San Andrés Islas rompió su récord histórico de temperatura máxima al llegar a los 33.7°C.
En las regiones Andina, Pacífica y Orinoquía también se reportaron anomalías significativas, destacándose Barrancabermeja con un incremento de 4.4°C respecto a sus valores habituales, y Quibdó con una temperatura de 34.4°C.
Esta situación atmosférica seca provocó un disparo crítico en las alertas por incendios forestales a nivel nacional, pasando de solo 7 registros a comienzos de mes a 90 reportes activos.
La región Caribe concentra el 51.1% de los municipios en riesgo, afectando especialmente a los departamentos de La Guajira y Magdalena debido a la alta radiación solar y la pérdida de humedad en la capa vegetal. El Ideam advirtió que el déficit de precipitaciones se viene arrastrando desde marzo, lo que configura un escenario de sequía acumulada bastante complejo.
Ante este panorama, la ministra encargada de Ambiente, Irene Vélez Torres, y la directora del Ideam, Ghisliane Echeverry, instaron a una estricta articulación institucional para mitigar los impactos de la variabilidad climática.
Por su parte, el director de la UNGRD, Carlos Carrillo, hizo un llamado urgente a la ciudadanía y a los entes territoriales para activar planes de contingencia, priorizar el ahorro de agua y energía, y prepararse ante un eventual desabastecimiento hídrico y presiones sobre el sistema energético nacional hacia el cierre del año.
/Colprensa.

