El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) advirtió que las consecuencias humanitarias de los conflictos armados en Colombia registraron en 2025 su nivel más grave de los últimos diez años.
Según el informe anual de la organización, este deterioro no solo responde a la intensificación de las hostilidades, sino al incumplimiento sistemático del derecho internacional humanitario (DIH) y al trato directo recibido por la población civil.
Los indicadores de violencia presentaron aumentos alarmantes frente a 2024, llegando a duplicarse en varias categorías. El desplazamiento individual afectó a 235.619 personas (un alza del 100%), mientras que el desplazamiento masivo alcanzó a 87.069 víctimas, lo que representa un incremento del 111%.
Asimismo, el confinamiento de comunidades creció un 99%, dejando a 176.730 ciudadanos restringidos en sus territorios.
El organismo documentó 965 víctimas de artefactos explosivos —en su mayoría civiles— y registró 308 nuevas desapariciones en el último año.
El reporte destaca con especial preocupación el uso de drones para el lanzamiento de explosivos y la realización de combates en zonas pobladas, tácticas que han incrementado el temor y la exposición de las comunidades rurales y urbanas. Además, se reportaron 282 actos violentos contra misiones médicas en contextos de conflicto.
Impacto territorial y violaciones al DIH
La crisis humanitaria se concentró con mayor rigor en regiones específicas. Norte de Santander agrupó el 67% de la población afectada por desplazamientos masivos, mientras que el departamento del Cauca registró el 46% de los heridos y fallecidos por explosivos. Chocó y Guaviare también reportaron cifras críticas de confinamiento, afectando a más de 16.000 personas en este último departamento.
Olivier Dubois, jefe de la delegación regional del CICR en Bogotá, señaló que este panorama es el resultado de un «deterioro progresivo» advertido por el organismo desde 2018. El CICR documentó directamente 845 casos de presuntas violaciones al DIH, la mayoría de los cuales ocurrieron fuera de las hostilidades y afectaron la dignidad e integridad de personas protegidas. Ante esta situación, el organismo recordó que el respeto al DIH no es opcional y urgió a los actores armados a proteger a quienes no participan en la guerra.
/Colprensa.

