Eliana Fonseca Gil, una madre dedicada y amorosa

La ingeniera civil Eliana Fonseca Gil con sus adoradas hijas, Juliana y Manuela, quienes la catalogan con una madre muy amorosa.

El amor de madre suele es el vínculo incondicional más puro que existe, caracterizado por el sacrificio, la entrega, el cuidado constante y la capacidad de amar sin esperar nada a cambio, estos sentimientos son los que demuestra a diario la ingeniera Civil, Eliana Fonseca Gil

Desde hace 18 años se encuentra casada con Carlos Páez Segura, de cuya unión nacieron sus hijas Juliana, de 17 años y Manuela, de13 años.

Eliana recuerda como si fuera ayer cuando se convirtió en madre: “Cuando me convertí en madre por primera vez, sentí que mi corazón latía con más fuerza que nunca. Conocer a mi pequeña fue un regalo divino que me llenó de emoción y me comprometió a ser una madre dedicada, amorosa y llena de soluciones para los desafíos que vendrían”.

Manifestó que le destina tiempo de calidad a su familia, teniendo en cuenta que tiene la fortuna de trabajar en la misma empresa con su esposo y para mantenerse conectada con sus hijas, estableció “una rutina diaria que incluye una llamada a las 3:30 pm para saber sobre su día en el colegio. Aunque mi tiempo es limitado, después del trabajo, me esfuerzo por llegar a casa lo antes posible y tener conversaciones detalladas con ellas. Los fines de semana, mi prioridad es estar disponible para toda la familia”.

Cuando se le pregunto de alguna anécdota en la crianza de sus hijas, con una sonrisa dijo que “recuerdo una anécdota muy especial con mi hija mayor durante la pandemia. Ella tenía 12 años y estaba tomando clases de francés virtuales. Un día, después de clase, se quedó charlando con un compañero para hacer una tarea. Mi esposo entró en la habitación para despedirse antes de salir, y el amigo de mi hija le dijo «chao suegro». Todos nos sorprendimos, especialmente mi esposo, que se quedó sin saber qué decir. Me dio mucha risa verlo tan ‘descompuesto’. Fue un momento divertido que me hizo darme cuenta de que mi hija ya estaba creciendo y convirtiéndose en toda una adolescente”.

Sobre la celebración del Día de las Madres asegura que se ha convertido en una fecha más comercial que emotiva. “Sin embargo, pienso que sigue siendo un día muy especial para las familias, un momento para demostrar cariño y aprecio. En mi caso, siempre trato de que ese día sea un momento para crear recuerdos felices y compartir tiempo de calidad con mis seres queridos”.

Articulos relacionados

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Ultimos articulos