El cargamento ilegal fue hallado en medio de controles adelantados en el Puerto de Cartagena y, según las autoridades, tenía como destino final la isla de Providencia. La droga estaba camuflada entre bultos de cal dolomita para intentar evadir los controles policiales.
Un contundente golpe contra las estructuras dedicadas al narcotráfico propinó las autoridades en las últimas horas en el Puerto de Cartagena, donde uniformados de la Policía Nacional lograron la incautación de 1,6 toneladas de cocaína que, presuntamente, pertenecerían al grupo armado organizado ‘Clan del Golfo’.
El operativo fue desarrollado en medio de labores de inspección y control realizadas por unidades especializadas de la institución, las cuales adelantaban verificaciones a diferentes cargas que iban a ser movilizadas desde la terminal marítima. Durante el procedimiento, los investigadores detectaron irregularidades en un cargamento que despertó sospechas, por lo que procedieron a practicar una revisión minuciosa.
De acuerdo con la información entregada por las autoridades, la sustancia estupefaciente se encontraba oculta entre bultos de cal dolomita, modalidad que habría sido utilizada por la organización criminal con el propósito de engañar a los organismos de seguridad y evitar que la droga fuera descubierta durante los controles portuarios.
El director de la Policía Nacional, general William Oswaldo Rincón, confirmó el resultado operacional e indicó que el cargamento tenía como destino la isla de Providencia, hasta donde pretendía ser enviado de manera clandestina para posteriormente continuar con las rutas ilegales utilizadas por las redes del narcotráfico.
Según las investigaciones, la droga pertenecería al ‘Clan del Golfo’, estructura criminal señalada por las autoridades de mantener operaciones relacionadas con el tráfico de droga en distintas regiones del país y de utilizar puertos marítimos para movilizar grandes cantidades de cocaína hacia diferentes destinos.
Las autoridades señalaron que este resultado afecta de manera significativa las finanzas de la organización delincuencial, teniendo en cuenta el valor que alcanzaría el cargamento en mercados internacionales. Asimismo, destacaron que este tipo de procedimientos hacen parte de las estrategias implementadas para fortalecer los controles en puertos, terminales marítimas y corredores utilizados por estructuras criminales para el transporte de sustancias ilícitas.
La cocaína incautada fue dejada a disposición de las autoridades competentes, mientras continúan las investigaciones para identificar a las personas responsables del envío y establecer la procedencia exacta del alcaloide, así como posibles vínculos con otras redes dedicadas al narcotráfico en el Caribe colombiano.

