Juan Carlos Fontalvo Ospino, de 28 años, fue asesinado a tiros cuando departía en un bar ubicado en zona céntrica de El Difícil, Magdalena.
La Policía reveló que la víctima registraba tres anotaciones judiciales por el delito de porte ilegal de armas de fuego, fuga de presos y violencia intrafamiliar.
Un violento episodio estremeció la zona céntrica de El Difícil, cabecera municipal de Ariguaní, Magdalena, luego que una persona fuera asesinada durante un ataque con arma de fuego registrado al interior de un establecimiento comercial.
El hecho de sangre tuvo lugar en el local de razón social ‘Los Espejitos’, cuando la víctima identificada como Juan Carlos Fontalvo Ospino, conocido como ‘Pirulo’ y de 28 años, se encontraba departiendo y tomando tragos en compañía de una mujer.
Según versiones recopiladas en el lugar, de manera sorpresiva llegaron dos sujetos que se movilizaban en moto y sin mediar palabra, el que viajaba de parrillero abrió fuego indiscriminadamente contra su objetivo, sembrando el pánico entre clientes y comerciantes del sector.
Entre tanto, ‘Pirulo’ fue auxiliado por personas presentes y trasladado de urgencia al Hospital Alejandro Maestre. Sin embargo, la gravedad de los tres impactos en órganos vitales hizo que los esfuerzos de los médicos de turno fueran en vano, reportándose su deceso poco después de su ingreso.
Se conoció que la víctima era natural de la localidad, residía en el barrio Las Flores, y registraba tres anotaciones como indiciado por el delito de porte ilegal de armas de fuego, fuga de presos y violencia intrafamiliar.
Autoridades policiales y judiciales avanzan en la recopilación de testimonios y en el análisis de cámaras de seguridad en el sitio para determinar las causas del ataque y establecer la identidad de los responsables.
Seguidamente personal del Laboratorio Móvil de Criminalística de la Sijín se encargó del levantamiento del cadáver y el traslado a la morgue de Medicina Legal y Ciencias Forenses de la localidad para practicarle la necropsia de rigor.
Este hecho vuelve a encender las alarmas sobre la situación de orden público e inseguridad que atraviesan poblaciones del Magdalena por los enfrentamientos entre miembros de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra, también conocidos como Los Pachencas y el Clan del Golfo.

